CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Solo hay un camino

El NARCO-RÉGIMEN de Maduro se enseña tal y como realmente es: cleptómano, cobarde, asesino, embustero y desalmado. Apoyado en las potencias más siniestras del planeta Tierra, junto con sus “nuevos” amigos del petróleo abundante y vendido en oferta, Maduro cuenta con muchas malas compañías para mantener al país en la ruina.

La oposición, el G4 y todos aquellos que dicen enfrentar al régimen, enseñan las costuras. Solo son comparsa. Están parados en las aceras, como en los viejos Carnavales de la Caracas bonita, esperando que desde la carroza del gobierno les lance caramelos, después de gritar “¡aquí e’, aquí e’!”.

Todos acabamos de presenciar como don Elvis Amoroso, el nuevo capo del CNE, inventa resultados y números de votantes en menos de un abrir y cerrar de ojos para el referéndum del domingo 3. Que de algo así como setecientos u ochocientos mil gafos que realmente fueron a votar, subió la cuenta a 10.5 millones de fantasmas electorales. Sin hablar de los resultados.

Que el régimen secuestra a «los mariocorinos duros» de Súmate bajo cargos inventados, como siempre, por el metrosexual que dice ser fiscal general de la Nación. Sin importarles un pepino lo que haya “arreglado” Blyde con su “amiguito” Jorge Rodríguez en Barbados.

Que ahora, para la rehabilitación de los inhabilitados resulta que hay que ir a pedir perdón a un TSJ presidido por una cachifa ignorante. Un TSJ cuyo principal trabajo es copiar y pegar las burradas de la legislación del hamponato cubano, que es el que lo dirige, el que decide, el que quita y pone a todo el mundo desde La Habana en el gansteril sistema judicial venezolano.

Y entonces sale MCM, luego de desmoñingarse primero hablando del tribunal supremo, de sus magistrados semianalfabetos y sus sentencias y decisiones a la cubana, a pedir que la habiliten. Cambiando lo que no puede cambiar. Que ni con ella ni con los demás “eso” puede hacer justicia. Pero que ahora ella trata de venderle a la poca gente que le para bolas como un acto de “rebeldía” personal.

Y pregunto yo: ¿rebeldía a qué o en contra de quiénes? ¿Y todavía alguien que conserve su sano juicio allá pueda creerse que con “esa” democracia, y con todos “esos” demócratas se puede pensar en un cambio pacífico y electoral del actual estado de cosas?

¿O se es bien pendejo o se tienen muchas ganas de continuar bailando pegao con Maduro y sus muchachos en una fiesta que solo es para unos pocos?

Solo hay un camino. Solo existe una ruta para realmente sacar a todos esos hijos de puta del país y recuperar a Venezuela para todos los venezolanos.

Solo puede haber calle y protesta, por aquello que conspira contra la seguridad estomacal del venezolano. Esa es la única política con que cuenta la Resistencia para crear las condiciones de verdadera salida. Confrontación de verdad-verdad, no de boquilla, para saturar a la tiranía en lo interno y frente al mundo. Cese de la ocupación, gobierno de transición y, finalmente, elecciones libres.

Yo estoy convencido: cualquier otra vía es guiso y acomodo con quienes están destrozando a nuestro país.

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