CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Su gemelo

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us

El presidente Joe Biden suena a cada rato como Nicolás Maduro. Con el mismo cuento del colombiano, Biden insiste sin parar que Donald Trump y el resto de sus seguidores deben empezar por reconocer su triunfo electoral de 2020.

Que no nos extrañe: en cualquier momento montan una reunión en México para legitimar la actual administración norteamericana. ¡Nunca se sabe!

Igual que en Venezuela: Maduro anda tratando de convencer todavía al mundo que en el año 2017 el régimen no hizo trampas en los comicios. Sin soltar la chapita, insiste que hay que respetar la voluntad del pueblo y ser demócrata, como él.

En la América de la administración Biden/Harris ese asunto se ubica, en cambio, en otro nivel. A muy pocas semanas de las elecciones legislativas en este país, Joe Biden, y buena parte de su equipo de gobierno, no para en culpar al largo brazo de Donald Trump por todo lo malo que haya ocurrido y que aún pueda suceder en el futuro inmediato en Estados Unidos.

Lo que sea: la inflación, el aumento de los precios de los combustibles, los innumerables fracasos en política exterior, la caída de los ingresos por facturación en los parques Disney de la Florida, y muchos etcéteras más.

Y así, en medio de una persecución implacable y nunca antes vista en este país en contra de un expresidente, Biden asusta cuando dice que “la democracia en este país no está necesariamente garantizada”. O sea, Joe Biden se mantiene alerta: espera cualquier otra nueva diablura protagonizada por Trump o por sus seguidores, que pueda poner en tres y dos la prosperidad, el crecimiento y el prestigio que han mantenido los Estados Unidos de Norteamérica en los últimos dos años.

Para entendernos: en pleno Imperio, en el corazón mismo del Imperio, Donald J. Trump es el responsable de todo lo malo, lo torcido, lo chueco y lo que ha salido y saldrá mal dentro de los Estados Unidos de Norteamérica. Como allá, en Venezuela. Que es Juana La Iguana, adiestrada por la CIA, la que sabotea el impecable sistema eléctrico de la patria. O lo que queda de la Cuarta República. O los atentados fallidos ordenados por el expresidente Duque de Colombia, o los Criterios de Pablo Medina.

No hay dudas: ¡en todos lados se cuecen habas! Así las cosas deberíamos terminar por comprender que el poderoso movimiento de seguidores de Donald Trump, el MAGA, que en castellano traduciría algo así como HAGAMOS DE ESTADOS UNIDOS GRANDE OTRA VEZ, según la versión de los progres de este país, es un refrito peligrosísimo del mismísimo Ku-Klux-Klan en pleno siglo XXI. Total, como dice el dicho aquel, en algún lugar del mundo cada quien tiene SU GEMELO.

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