CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Unidad sí, sí, sí… pero, ¿para qué?

En Venezuela ya todos estamos bien grandecitos para chuparnos el dedo. El asunto de la “unión en las diferencias” para sacar a toda esta gente del poder está más que visto, repetido, ensayado y vuelto a fracasar.

No hay año que, quienes están de moda, se peguen en la procesión de la Divina Pastora para darse un buen baño de pueblo. Ya sabemos, el régimen con su macumba y su hechicería, hace tiempo que cedió a Nuestra Señora a quienes le hacen oposición.

Entonces el país vio a Arias Cárdenas, a Rosales, a Capriles, a Guaidó y ahora a María Corina hacer la misma ruta, por cierto: todos con idénticos resultados, porque las inconsecuencias no es responsabilidad de la Divina Pastora.

Porque la gente, el venezolano que vive en aquel tanque con el lodo hasta los hombros, ya no está para que le arrastren como idiotas al mismo callejón sin salida de siempre. La fe es una cosa, pero la certeza de poder que se puede es otra.

Claro que yo apuesto a la unión; nadie está reñido en la Resistencia en buscar tantas manos como gente que esté dispuesta a parar al país hasta que estos desgraciados le devuelvan la calidad de vida a Venezuela.

Porque la emergencia humanitaria no da, óigase bien, no da para más experimentos electorales con resultados de 10.5 millones de votos inventados por el régimen para “acomodar” lo que sea. Allá en Venezuela la única convocatoria que se tiene que lograr entre todos tiene que apuntar a la recuperación inmediata del sistema eléctrico nacional, que esta gente simplemente se robó. A la dolarización más rápido que volando de los sueldos, salarios, pensiones y jubilaciones de todos los venezolanos, para recuperar el consumo nacional y darle un parao a la desnutrición infantil y adulta, la migración por hambre y desesperación, y a la recuperación, todos estos puntos conforman una agenda de lucha,

No puede seguir estando todo eso, y mucho más, a la espera de que María Corina sea rehabilitada; don Elvis Amoroso no saque del sombrero del CNE el nuevo capital político-electoral recién inventado de los 10.5 millones de votos y nos termine pasando como con Arias Cárdenas, Rosales, Capriles, Guaidó y de segurito también nos pasará con María Corina. ¡Nada!

La unidad, caballeros, es por los momentos para la lucha. Como se hizo en la anterior dictadura. Blancos, verdes, rojos, empresarios y uniformes se hicieron un solo hombre y pusieron de paticas en la calle a Marcos Pérez Jiménez que, por cierto, hizo un tremendo gobierno, al igual que el del general Medina Angarita.

Por eso Venezuela: ¡no te sigas dejando joder!

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