Venezuela en crudo


La Agenda País de 2025 para Venezuela tiene que, obligatoriamente, apuntar a la recuperación de las condiciones y de la calidad de vida de los venezolanos.
Sin duda alguna que buena parte de ese objetivo pasa por la recuperación de las libertades individuales y de las condiciones-país que garanticen la vida y el sustento de los venezolanos de a pie.
¡Coño: pero es que la gente necesita vivir! Claro que la política y lo político es importante. Pero un pueblo hambreado, desnutrido, empujado a emigrar por razones económicas; que no logra diariamente sus tres golpes, no puede estar pensando en elecciones de gobernadores y alcaldes. Desdichadamente con “eso” no se come. Ni tampoco mejoran las condiciones de acceso de los venezolanos pela bolas a la salud pública. Muchísimo menos con dictadores farsantes que hacen trampa en las urnas. Ni con presidentes electos que no se sabe si se invisten o no el 10 de enero para que empiecen a cambiar las cosas. ¡Déjense de vainas!
¿Qué sentido tiene que continuemos contando la novela de terror que describe el asunto de las condiciones del secuestro de las más mínimas libertades personales y políticas en que se encuentran los derechos del pueblo de Venezuela a manos de los rufianes del siglo XXI, si la gente no puede comer, no tiene luz eléctrica, ni tampoco tiene trabajos con que llevar comida a sus hogares?
¿Es que nadie habla ya de la pesadilla que significa vivir dentro de un país donde la inflación se está comiendo en dólares las cuatro lochas que gana nuestra gente en bolívares, que cada día valen menos?
Y mientras Maduro y sus pillos hacen convocatorias a fantasmas para que salgan a aplaudirlo el 10 de enero por la trampa electoral que trata de perpetrar del 28 de julio, ¿alguien piensa llamar a la arrechera del pueblo de Venezuela por la falta de empleos dignos para que la gente de a pie recupere su capacidad de consumo?
¿De qué le vale, para qué le sirve al venezolano de a pie, que la gente de FEDECAMARAS le jale tantas bolas al Tren de Miraflores sobre si la economía del país supuestamente creció o no en 2024 en un 3 o un 5%? ¡De nada y para nada!
Porque la única verdad que existe es que el venezolano continúa sin empleo. Cada vez está más desnutrido. Sus hijos continúan sin poder ir a la escuela; o porque ya no hay maestros que enseñen o porque los profesionales de la enseñanza se fueron del país. O por algo aun peor: porque los muchachos están más comprometidos en llevar algo de dinero a sus casas que a estudiar en un país sin futuro alguno. ¿O no?
Y encima, el venezolano, el de a pie, el pendejo: es violado, es puesto preso, es matraqueado por cuanto bicho diga poseer alguna autoridad. ¡Calidad de vida y libertades!
Sin esos dos elementos no hay juego posible, no puede haber país posible.
¡Para todo lo demás, para el resto, ya se verá!
www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor



