CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

¡Venezuela ya empezamos!

Yo pienso que en la Venezuela del día después a la primera invitación al paro cívico por el logro de la indexación de los sueldos y pensiones que se intentó llevar a cabo el jueves pasado, medio mundo quedó al descubierto y se cayeron las máscaras candidaturales.

Los que se plegaron al silencio del régimen o a los argumentos de inconveniencia de una forma de pago que proteja la capacidad de compra del venezolano, se mostraron ante el país y ante todos aquellos que los miramos de lejos, como lo que son: unos farsantes hipócritas. Una cuerda de miserables hambreadores a quienes no les importa en lo absoluto el destino inmediato de toda una nación, quebrada por todos los precios marcados en dólares, mientras que la gente gana en bolívares.

El régimen, junto con sus muñecos de la oposición, al no pararle ni medio centímetro a la exigencia, se mostraron también como lo que son: embusteros criminales y dobles caras. Siempre en el bando equivocado, siempre jugando entaparados. Impulsan la dolarización que permite la venta de todos los bienes y servicios en divisas, pero le niegan al trabajador y al pensionado venezolano recibir la totalidad de sus salarios y pensiones en dólares para poder pagarlos.

Los intelectuales de pacotilla de un país que se encuentra bajo arriendo y control de las fuerzas más sucias y oscuras del mundo, empujan el sostenimiento de los ingresos de los salarios y pensiones en bolívares, supuestamente para evitar una espiral hiperinflacionaria. Como si en Venezuela no le hubieran quitado muchas veces ceros y más ceros al bolívar, para disfrazar la hiperinflación que estas joyitas tanto temen.

O sea: allá, en Venezuela, una pequeñísima minoría de enchufados, que controlan al país y que lo mantienen en condiciones de rehén, está visto que no les importa un carajo la suerte de millones y millones de trabajadores y pensionados. En términos bien concretos: ¡que se jodan!

Para esa pequeñísima minoría de muy malas personas, les tiene sin cuidado alguno si la nación venezolana logra cobrar sueldos y pensiones en bolívares devaluados y anclados en el tiempo, y pagar todo aquello que necesita para vivir en dólares. ¡Ah, y que cambian de precio conforme el Banco Central se convierte en víctima nuevamente de otro ataque llevado a cabo por unos jodedores, que quieren tumbar al régimen de Caracas desde acá en Miami! ¡No me jodan, vale!

Así las cosas, me place informar a todos aquellos que disfrutan con la idea de mantener hambreado al trabajador y al pensionado venezolano, para así poder pasar sin vaselina la idea de un País/Maquila que la dolarización y la indexación de los salarios y pensiones en Venezuela es una propuesta de calle, de teléfonos, de asambleas que llegó para quedarse.

Hoy, después del jueves pasado y más que nunca, la exigencia de los trabajadores y pensionados en Venezuela por el logro de la indexación y dolarización de sus salarios y pensiones está clavada, está incrustada como prioridad en la Agenda Política del país, gústele a quien le guste. Haya o no invertido el régimen un bojote de recursos y docenas de payasos de circo en concursos de popularidad, financiados por la dictadura y del lado de la oposición o mega o lo que sea en elecciones trampeadas otra vez, queremos anunciarles “¡VENEZUELA: YA EMPEZAMOS!”.

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Un comentario

  1. Venezuela no tiene dolientes. La falsa oposición solo buscan sus propios beneficios. Los pensionados y jubilados tenemos un SUELDO de esclavos, digo sueldo porque a lo largo de nuestra vida de empleados, cotizamos para tener una vejez digna.
    YA EMPEZARON, NO SE DETENGAN!!!

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