Opinión

Y a Maduro, ¿quién le sirve de fiador?

Omar Estacio / Venezuela RED Informativa.us

María Elvira Salazar, diputada republicana por Florida, EE.UU. declaró que si “un terrorista, (Gustavo Petro) le pide a un cómplice de terroristas (Nicolás Maduro) que actúe de garante en el diálogo con otros terroristas, (el Ejército de Liberación Nacional, ELN colombiano) y el pretendido diálogo se celebra en un territorio tomado por el narcoterrorismo (Venezuela) lo único que resta esperar de tal proceso, es más narcoterrorismo”.

Por su parte los senadores Bob Meléndez, demócrata por Nueva Jersey y Marco Rubio, republicano por el ya referido estado de Florida, se agregaron al reproche. Acusan que la decisión de Petro, de designar tal fiador, lo único que garantiza es “más refugio seguro para el ELN”.

El cronista guarda gratitud empeñada con dichos parlamentarios, por preocuparse por Venezuela. Lo malo es que María Elvira, Meléndez y Rubio, no necesariamente lo saben. La palabra fianza (depósito dado como garantía) deriva del sufijo -anza sobre el verbo fiar. Este último, por su parte proviene del latín fidere (confiar) y éste, a su vez, de fides (lealtad, fe y confianza).

Qué otro, si no es Maduro, puede tener fe, lealtad y confianza en un grupo de narcoasesinos como los del ELN y, por ende, posee el estómago de constituirse en fiador de semejante escoria.

¿Quién o quiénes iban a salirles de avalistas? ¿La Congregación de las Monjitas de la Preciosísima Sangre? ¡Avemaría Purísima! ¿El J.P. Morgan Bank? ¡No way! ¿Los tipos más duros del comando de capturas de Interpol? ¡Basirruque, monta en coche! El garante de unos supermalandros, por fuerza tiene que ser ¡otro supermalandro! (con las excusas, no para este último, sino para los lectores por el uso de tal palabreja, pero la vox pópuli es la vox pópuli).  

Un fiador, evoca la figura de una persona solvente, seria, puntual, abonada, principal pagadora, in solidum cuya musculatura financiera está llamada a suplir la eventual falencia del deudor principal. A nadie se le ocurría ofrecer y menos aceptar como pretendido avalista o back-up, a quien tiene ganada fama de maula o mala paga;  a quien ha dejado un país en la ruina total y en el absoluto default internacional; que no puede asomar ni la nariz por ningún puesto fronterizo, porque ¡zas! le ponen los “ganchos” y lo conducen, directo, a la CIA, el FBI o a la DEA -sobre todo a ésta- para cobrar los US$ 15 millones que ofrecen por su captura; que para no pagarles a los profesores universitarios, ha recurrido a toda clase de chicanas presupuestarias; que por moroso, con las cuotas de membresía no puede, ni siquiera, votar en la ONU a favor de sus compinches -a cambio de coimas- cada vez que hay deliberaciones contra los violadores de DD. HH.; que durante su desgobierno, no ha habido tribunal internacional que no haya fallado en contra de su desgobierno, y por consiguiente, es el causante que un enjambre de acreedores vaya tras los pocos activos de la República, que el pretendido fiador no se ha robado.

Ese fiador, a su vez, necesita un fiador pero ¿Quién? ¡“El Chapo” Guzmán! ¡Dairo Antonio Úsuga David, alias, “Otoniel”! “El Gordo” Orense, Fabio Ochoa, el hermano de Piedad Córdoba (así será que el mismísimo Petro acaba aprobar su extradición a EE UU., la “Enfermera de Chávez”, Luciano Martín Arango (a) “Iván Márquez”, “El Pollo Carvajal”. Dinero no les falta. Poco importa que los fiadores del fiador, estén, presos o prófugos, mediomuertos o mediovivos como “Iván Márquez”, porque sus elevadas funciones de retrofiadores las pueden cumplir, vía Zoom desde el más allá o el más acá. Mejor para ellos, para no darles la oportunidad a los afianzados y al retroafianzado, de robarles la billetera. Les obsequio la idea, aunque mal paguen.

Para que María Elvira, Meléndez y Rubio no vuelvan a protestar.

@omarestacio

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: