El Fogón de la Editora

¿Y AHORA QUÉ?

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

La dictadura en Venezuela se siente con suerte, cree que se ganó el 5 y 6. Las muchas aproximaciones del Departamento de Estado de la Administración Biden con los mafiosos de Miraflores “van bien, muy bien”. Con o sin la oposición, como proxeneta del gobierno ilegitimo, la carrera hacia la “normalización” de las relaciones entre Caracas y Washington va “a paso de vencedores”.

Solo que, la futura “normalización”, suena igualita a la paz de los sepulcros: borrón, cuentas nuevas y, sobre todo, olvido. La misma medicina que aplicó la Administración Obama/Biden cuando reabrieron las relaciones con Cuba.

Así, una parte importante de la diáspora venezolana se acerca, a esa misma velocidad, a un tremendo dilema. Al menos para muchos de aquellos venezolanos que tienen un estatus especial en Estados Unidos, y en algunos otros países europeos, como Alemania, por ejemplo.

La condición de perseguido político que poseen cientos de miles de venezolanos, ¿se extinguirá al momento en que América reconozca la “transparencia” e “irreprochabilidad” del régimen de Caracas?

Porque ya lo vimos en el caso de la reapertura de las relaciones de Estados Unidos con la dictadura cubana. La aceptación por parte de la Administración Biden/Harris de lo que “hay” en Venezuela, con toda seguridad cambiará mucho las “cosas”.

De manera que, sin que se resuelva absolutamente nada de la tragedia venezolana, preservando la condición de Estado Fallido y criminal del régimen en Venezuela, cualquiera puede pensar que los muchos venezolanos que poseen fueros de refugiados, una vez “desaparecida” la causa, también podría evaporarse la protección que ofrece el Estado receptor. No imposible olvidar el regalo de despedida que dejó Barack Obama al sufrimiento del pueblo cubano al concluir su mandato: la derogación de la Ley Pies Mojados, Pies Secos.

Y me angustia pensar que dentro de la Administración Biden/Harris “vale todo”. Me confieso muy preocupada por el futuro de mucha de nuestra gente regada por el mundo ante la posibilidad, no tan remota, de un nuevo destino incierto.

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