Yanín Pernía, una sentenciada por 30 años por los drones contra Maduro sufre encerrada en el olvido y las torturas

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
Yanín Fabiana Pernía Coronel es una de las tres mujeres sentenciadas por el caso del atentado con drones contra Nicolás Maduro en 2018, junto con Ángela Expósito y Emirlendris Benítez. Ella fue detenida y acusada y sujeta a una desaparición forzada por una semana y sometida a fuertes torturas, incluyendo golpizas, electrocución, asfixias, ahogamientos y aplastamiento de las uñas. En 2022 fue condenada a 30 años de cárcel, la pena máxima en Venezuela.La organización de derechos humanos Foro Penal la ha clasificado como una presa política, y organizaciones de derechos humanos denunciaron múltiples irregularidades durante su juicio.
El 4 de agosto de 2018, el día del atentado con drones contra Nicolás Maduro en la avenida Bolívar de Caracas, Pernía fue detenida cuando pasaba por el punto de control militar de Masparro, ubicado en el kilómetro 25 de la autopista José Antonio Páez, estado Barinas.Estando bajo la custodia de la (DGCIM) y del (SEBIN) fue sometida a actos lascivos y de tortura. Un informe del Observatorio Nacional de Derechos Humanos documentó varios de estos actos tortura, al igual que sometimiento «a bajas temperaturas sin ropa y mojada» y puñetazos en la cara. También fue violada por custodios, que a su vez usaron su armanento de reglamento.[3] La abogada y defensora de derechos humanos Tamara Sujú denunció la tortura cometida contra Pernía durante este periodo ante la Corte Penal Internacional.
Fue presentada ante el Tribunal 1° de Control con Competencia en Terrorismo, con signos visibles de tortura, e imputada de los delitos de «terrorismo» y «homicidio en grado de frustración», entre otros. Posteriormente fue trasladada al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), la única cárcel de mujeres de Venezuela. Ha compartido celda con ocho otras mujeres también detenidas por casos políticos.En marzo de 2021, su familia pidió ayuda a través de redes sociales para poder atender su salud y alimentación. Organizaciones de derechos humanos y su defensa han denunciado que sufrió múltiples irregularidades y que fue víctima de retardo procesal. El 4 de agosto de 2022, al cumplirse cuatro años de su encarcelamiento, fue sentenciada por la jueza Hennit Carolina López a 30 años de cárcel, la pena máxima en Venezuela.
A partir de 2024 su madre no ha podido visitarla debido a que tiene afecciones de salud que le impiden viajar desde Barinas hasta el INOF. Su suegra también la visitó anteriormente, pero después le impidieron las visitas al no ser una familiar directa.Yanin Fabiana Pernía Coronel es un testimonio que detalla la violencia masiva ejercida por custodios militares, ha generado un profundo rechazo en todos los sectores que defienden la dignidad y los derechos fundamentales de las mujeres.Hoy, con una condena de treinta años encima, su caso sigue vivo gracias a la persistencia de familiares que no se rinden a las puertas de las prisiones. Este relato nos confronta con la realidad de aquellos que padecen el encierro en condiciones inhumanas, recordándonos que la defensa de los derechos humanos, no admite pausas ni conveniencias.



