El Fogón de la Editora

YO TENGO FE

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Con el típico “yo te lo dije”, igual le queda un feo sabor a poco en la boca. Imposible no recordar a los amigos o a los lectores cuando dijimos no confiar en los otros vagabundos que han hecho también de nuestro país una cloaca.

Yo sé que ahora hay muchos, muchísimos, arrepentidos. Guaidó y sus mañosos se robaron otro pedazo de Venezuela, otro pedazo de nuestra fe por ver libre de nuevo al país.

Y entonces veo el video de Diego Arria, en el que hace balance sobre el final del año anterior, y me toca coincidir con él. Tanto esfuerzo, tanta emoción, tantos recursos dilapidados para hacer de un bandido como Julio Borges un hombre rico, a costillas de la esperanza nacional. O mirar cómo vive Leopoldo López como un marqués en la España carísima, y tantísimos otros más con el dinero que se robaron, a cuenta de estafar los sentimientos de la mayoría de la nación venezolana, que confió en ellos.

Yo también me parto entre la rabia y la sensación del fracaso más rotundo. Venezuela no se merece que todos estos tipos de la oposición se hayan revendido al régimen traidor de Maduro. Tampoco Donald Trump, que cuadró a más de 60 países del mundo para apoyar a Juan Guaidó en el propósito de cortar en seco a la usurpación del poder ilegitimo sembrado en Venezuela.

La nación, en su conjunto, tiene motivos más que suficientes para repudiar a todos estos sinvergüenzas que nos han engañado, por los mismos años en que lo ha venido haciendo el régimen.

Pero no puedo acompañar a Arria, ni a ningún otro desanimado, en tirar la toalla. Si estos individuos que dicen ser los dueños de las franquicias de los cajones vacíos que son los partidos políticos de hoy en día, y que estafaron, robaron y engañaron al país, entonces surgirán otros que no lo harán.

Yo, a pesar de un profundo sentimiento de rabia y decepción, tengo fe en un destino mejor y superior para mi país. Yo tengo fe en la formación de un liderazgo nacional auténtico y sensato, colectivo, interesado en resolver primero los intereses estomacales del pueblo venezolano, que será acompañado por individuos honestos y honorables que llevan años dedicados a la política.

No solo pienso en mi hermano Pablo. Pienso también en muchos viejos y jóvenes actores sociales que serán los auténticos reemplazos de las mentiras y de los mentirosos que se han burlado y aprovechado del venezolano por tanto tiempo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba