Víctimas en el exilio

Carlos Rosales / Venezuela RED Informativa.us
La persecución bajo el régimen de Nicolás Maduro no se detiene en Venezuela, trasciende fronteras sin precedentes, el radar de la inteligencia militar dirigió su mirada a dos damas VENEZOLANAS, que por segunda vez son forzadas a huir del monitoreo del sistema criminal, abandonan la acogida de la república de Colombia para resguardar sus vidas, esta es su historia:
La ciudadana BALVINA JAQUELINE MUÑOZ GÓMEZ creyó estar segura en tierra neogranadina donde permanece el sueño de la gran Colombia, incluso apostó con sus talentos para servir útilmente al hermano País, jamás imaginó la presencia de esbirros del régimen comunista en el emprendimiento donde desempeñaba su noble oficio, una situación de pánico y desesperación se apoderaron de su ser, pues lo vivió para contarlo, de manera sorprendente se presentan en su taller de costura, dos (2) sujetos pertenecientes a una COLUMNA BOLIVARIANA del EJÉRCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL (ELN), se acercan al referido lugar y uno de ellos le advierte, que en la próxima visita no responderán por su vida, que evite atraer moscas, ellos afirman que la orden ha sido instruida por el dirigente político FREDDY BERNAL, el actual gobernador del estado Táchira, quien dirige a nivel nacional junto a la diputada IRIS VALERA una diversidad de colectivos armados, que operan en coordinación con bandas de delincuencia común desde las principales cárceles en Venezuela.
Esta es la segunda vez que JAQUELINE MUÑOZ es perturbada en la paz de su seguridad, pues su historia no comenzó en COLOMBIA, sus convicciones en el activismo por los DERECHOS HUMANOS generaron un costo para su libertad personal, en su oportunidad quien ocupó el cargo de Ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz en Venezuela, nos referimos al Mayor General Miguel Rodríguez Torres, el citado oficial ordena su detención, con la consecuencia de una aprehensión arbitraria, luego llevada a una cárcel de mujeres por defender las libertades fundamentales, pero el terror fue más allá, el régimen de Nicolás Maduro ordenó al paramilitar VALENTÍN SANTANA, conocido como el Jefe del colectivo La Piedrita precisar la ubicación de su hija, quien siendo una menor de 16 años para aquel momento experimentó el horror en carne propia, cuando fue víctima de abuso sexual violento no consentido, por parte de los miembros que dirige el comandante del citado colectivo, actualmente MERY ALEJANDRA CASTRO MUÑOZ junto con la antes mencionada madre, viven una situación perturbadora para su dignidad humana, razón por la cual se han visto forzadas en la necesidad imperiosa de abandonar definitivamente el continente americano para resguardar sus integridades físicas.
Este episodio que han vivido estás mujeres venezolanas se suma a las páginas oscuras que describen la realidad de un sistema atroz, que vulnera sin garantías las libertades ciudadanas, en definitiva quebranta los Derechos Humanos, cuyo desafío en la sociedad venezolana genera expectativas para las víctimas que aspiran el pronunciamiento de la justicia complementaria, especialmente por las diligencias y las acciones del despacho de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional.
Seguimos comprometidos con alcanzar nuestra anhelada ¡libertad!




