Hegemonía totalitaria civil-militar: Venezuela ante la consolidación de una tiranía constitucional

William Jiménez Gaviria / Venezuela RED Informativa.us
Un futuro incierto amenaza las libertades fundamentales en Venezuela. Las garantías mínimas del Estado de Derecho no solo están en riesgo: son, en la práctica, inexistentes.
Desde impedir a los presos políticos designar libremente a su defensa –en flagrante violación del artículo 49.1 de la Constitución– hasta criminalizar opiniones en redes sociales, el país se adentra en una era en la que la ley se convierte en arma de opresión.
Hoy Venezuela ya no es una república: es una prisión a cielo abierto. Y frente a los ciudadanos solo quedan tres salidas posibles: negociar con el régimen, callar para sobrevivir o huir al exilio. La cuarta opción –resistir– ha sido sistemáticamente desmantelada.
25 de mayo: una farsa electoral que prepara el terreno para la demolición institucional
El pasado domingo 25 de mayo de 2025 se celebró un proceso que el oficialismo llamó «electoral», pero que, en los hechos, fue un simulacro orquestado por la maquinaria propagandística del régimen. La baja participación fue evidente, aunque el Consejo Nacional Electoral anunció, sin rubor, la adjudicación de 285 diputados, que asumirán funciones el 5 de enero de 2026.
Detrás de este proceso, se oculta una jugada aún más siniestra: una reforma constitucional que transformará de raíz la estructura del Estado venezolano, en beneficio absoluto de Nicolás Maduro y del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
La «nueva constitución»: comunismo disfrazado, federalismo abolido
Fuentes internas del equipo de investigación de esta columna han tenido acceso a un borrador del proyecto constitucional, elaborado por asesores de alto nivel del régimen. Lo que se avecina no es solo una reforma: es una refundación totalitaria del país.
El nuevo texto incluiría la creación de «nuevos poderes constitucionales», que responden directamente al aparato comunal del chavismo:
Poder Popular
Poder Territorial
Poder Base
Poder Comunal
Esto eliminaría o vaciaría de contenido a las instituciones tradicionales de representación democrática, como los consejos legislativos regionales y municipales, consolidando un modelo populista similar al de Cuba.
Además, se contempla la modificación del sistema electoral, sustituyendo los actuales circuitos por mecanismos de designación directa desde las bases comunales, es decir, desde las estructuras partidistas del PSUV.
El golpe final: abolir la supremacía de los derechos humanos
El borrador también prevé la eliminación de las garantías constitucionales del Título III, las cuales consagran derechos como el debido proceso, la libertad personal, de expresión, y el respeto a tratados internacionales en materia de derechos humanos.
Esto abriría la puerta a un régimen sin restricciones legales, sin contrapesos y con un poder absoluto concentrado en Miraflores.
2026: el año de la Tiranía Constitucional
Con una Asamblea Nacional absolutamente dominada (más de 190 parlamentarios oficialistas), el régimen tiene el camino despejado para aprobar la reforma y convocar un referéndum bajo condiciones amañadas. Será la legalización formal de una dictadura absolutista, que ya actúa sin límites.
Lo que está por venir no es un simple ajuste legal: es la destrucción del Estado federal y descentralizado, la aniquilación de la República y el entierro de la independencia conquistada por los Libertadores.
Usted tiene el derecho de creer o no. Pero la realidad no es ficción.
Lo que se avecina en Venezuela no es una transformación constitucional, es una consagración del totalitarismo.
Y si el mundo no reacciona, si los ciudadanos no despiertan, 2026 será recordado como el año en que la libertad murió constitucionalmente.
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