El gobierno de Donald Trump evalúa imponer el dólar como moneda corriente en Venezuela

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
La dolarización formal se impondría en Venezuela y por ende será eliminado el bolívar como cono monetario. La moneda estadounidense se aplicará ante la elevada inflación, aunque en Venezuela ya existe una dolarización parcial, de hecho el propio Maduro, antes de ser capturado, por fuerzas estadounidenses, lo describió como una «válvula de escape».Los precios en Venezuela se marcan sin ningún escrúpulo en la divisa estadounidense, sobre la que pesa un impuesto del 3% en transacciones desde el año 2022. Un dólar oficial y otro paralelo coexisten con una brecha cercana al 25%, que varía diariamente e inquieta a quienes se refugian en el billete verde como único ahorro.
De modo que el dólar es la cosa que falta. Eso viene pronto y con Trump se hace fácil. El bolívar quedó relegado. Su valor se pulverizó en medio de una acelerada depreciación, tres devaluaciones desde 2008 y 14 ceros menos. El billete de mayor denominación (500 bolívares) equivale a un dólar al tipo de cambio oficial. La dolarización formal tumbaría la inflación con rapidez, dicen expertos, ante un alza crónica de precios que alcanzó un pico histórico del 130.000% en la cresta de una ola hiperinflacionaria de cuatro años que cerró en 2021.
Aunque a menor escala, la alta inflación persiste. El Banco Central de Venezuela (BCV) informó una variación anualizada del 611,9% en abril. Esto enciende el deseo del venezolano de cambiar a un sistema monetario que le permita subsistir y que no erosione el valor de la moneda. Venezuela se apresta a seguir los pasos de Ecuador, Panamá y El Salvador, que son los únicos tres países dolarizados de América Latina y que lograron cierta estabilidad macroeconómica. También acogieron el dólar territorios insulares como Timor Oriental, Palaos, y las Islas Marshall
La dolarización está en el debate económico actual. Ya no sólo es una discusión académica o política, sino que se abre paso como una posibilidad que comienza a aparecer con más frecuencia en conversaciones empresariales, financieras y también en los ciudadanos comunes. La discusión parte de una realidad difícil de ignorar: buena parte de la economía venezolana ya opera en dólares. Los precios de referencia están dolarizados, los contratos importantes se calculan en moneda estadounidense y el ahorro privado se refugió casi por completo fuera del bolívar, tras décadas de inflación e hiperinflación.



