CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Año nuevo, vida nueva

Que a nadie le quede la más mínima duda: ¡no hay mejor pendejo que aquel que se hace! Ese es el caso del camarada Petro, de Lula Da Silva y de la camarada Claudia Sheinbaum de México.

Ellos, y unos cuantos facinerosos más, ya han separado puesto para la juramentación por tercera vez consecutiva, y nuevamente fraudulenta, de Nicolás Maduro como dictador en ejercicio de Venezuela.

Vengan o no vengan. A los tres presidentes mencionados les importa un comino que sean Garantes o Fiadores del Acuerdo de Barbados y que tienen además la opción de utilizar las Actas Electorales del Centro Carter. Total que asistan al sarao en cuerpo presente o solo envíen a alguien que los represente, eso es más que suficiente para que sus gobiernos reconozcan al capo di tuti le capi del Tren de Miraflores, organización criminal, dicho sea de paso, que controla el crimen como forma de gobierno en Venezuela.

Esos pajarracos, y otros muchos más de la lista de invitados que seguramente irán a comerse los tequeños que el régimen le roba al pueblo de Venezuela, tienen una “linda” oportunidad de ser decentes. Quizás y por primera vez en sus vidas. Y, con toda seguridad, otra vez la van a desaprovechar. Porque, como ocurre en la fábula del sapo y el alacrán, “…esa es su naturaleza”.

De todas maneras, aunque no hay ningún 10 de enero que no contenga en sus “adentros” un 20 del mismo mes, pero en la colina del Capitolio de Washington DC, el año 2025 pinta polarizado. ¡Los que están y los que no están! Como decía Marcos Vargas en la magistral «Canaima» de nuestro don Rómulo Gallegos: “Qué hubo, compadre: ¿Semos o no semos?”.

Yo creo que ya se acabaron las medias tintas. Yo pienso que van a quedar para la vergüenza mundial los fiscales de la Corte Penal Internacional haciendo negocios con los dictadores venezolanos, pero atendiendo las exigencias de los asesinos del Oriente Medio y al maricón de la OMS, quienes le exigen pida la captura de Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. O los presidentes norteamericanos, junto con todos sus más altos funcionarios de gobierno, colocándole sanciones de mentiritas a criminales internacionales, mientras permitan a la CHEVRON y a la REPSOL para que extraigan y comercialicen hidrocarburos en Venezuela y repartan “la cochina” con aquellos rufianes que tienen muerta de miedo y de hambre a toda una nación indefensa.

Las “cosas”, a partir de enero, seguramente van a ser distintas.

www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor

Donación

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba