Conocer la verdad nos hace bien (Parte I)

Gilberto Mayorca Yánez / Venezuela RED Informativa.us
Esta verdad que referiré no nos hace libres, nos enrostra la realidad que muchos no se atreven a enfrentar. ¿Qué Pasa entre EEUU y Venezuela?
Quienes no asumen esa realidad es porque son los responsables, primeramente los políticos; otros porque les interesa, los desalmados; otros por cómplices, los clientes; otros por cómodos, los que pescan en ríos revuelto y la gran mayoría los ignorantes, el instrumento ciego de la destrucción.
Pasan los años y la humanidad es signada por las luchas por el predominio mediante la opresión hasta que surge, como formula paliativa de equilibrio y neutralizacion del poder de la fuerza del realismo político de los atenienses, la creación del Estado moderno y su soberanía.
El Estado y la soberanía vienen del Renacimiento, por los años 1500 d.C, su autor podemos decir que fue el filósofo y jurista francés Jean Bodín, en 1576, con su obra Los seis libros de la República, con el fin de debilitarse el feudalismo, que era una forma suit generis de Realpolitik(más adelante referiremos este término, como la gran verdad del título) y disminuir también el poder de las monarquias y el pasado, en entonces en muchos casos estaba por encima de los Reyes.
La tan engañosa soberanía como el poder absoluto y perpetuo de un Estado, se ponía por encima de los ciudadanos y las leyes, sin estar sujeto a ellas.
Más adelante aparecen otros filósofos como Thomas Hobes, montesquieu, John Locke y Jean-Jacques Rousseau, dándole un enfoque distinto y su postulación fue afirmar que la soberanía residia en el pueblo.
En 1648 surge lo que se conocerá como el sistema internacional, también, La Paz de Westfalia, que pretende que la soberanía no sea solo un concepto teórico, sino una realidad geopolítica. ¿Se cumpliría?
Se estableció entonces que cada Estado era independiente y tenía autoridad suprema sobre su territorio, prohibiendo la intervención de poderes externos en asuntos internos. Es importante seguir esta narración de cara al presente.
Thomas Hobbes en 1651, en su obra Leviatán, plantea la teoría del pacto entre individuos que llama el contrato social aunque mantiene el poder del Rey para garantizar la paz.
John Locke en 1689, Planteó que la soberanía pertenecia a los individuos y que el gobierno es solo un delegado, sentó las bases del liberalismo clásico y la democracia representativa mediante su teoría del contrato social, afirmó que todas las personas poseen derechos innatos que el Estado no puede quitar y que el fin del gobierno es proteger los derechos individuales de los ciudadanos.
Si el gobernante no protege los derechos naturales (vida, libertad y propiedad), el pueblo tiene el derecho legítimo de rebelión.
Montesquieu en 1748, aporta al Estado moderno su teoría de la separación de poderes, formulada en su obra El espíritu de las leyes.
Jean Jacques Rousseau, En su contrato social, acuñó el término soberanía popular, llamando soberano al pueblo y con poder de actuar como colectivo a través de la «voluntad general». La soberanía se vuelve inalienable e indivisible, sentando las bases directas de la democracia moderna, aquella falacia inventada por el ilustre aristocrata alcmionida, luego de la maldición contra su familia por asesinos, y ya referida en otro escrito sobre la democracia.
Continúa.
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