Un reo de 32 años muere desnutrido y amnésico bajo custodia del Estado venezolano

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
Yosvet de Jesús Lozada Rojas, de 32 años de edad, es el enésimo recluso que muere por falta de atención médica, estando bajo custodia del Estado venezolano. El reo estaba en el Internado Judicial Rodeo III, en el estado Miranda en estado de desnutrición en el contexto de la llamada «Operación Trueno». Hasta ahora van, desde abril, 22 fallecidos bajo custodia estatal. El 20 de abril de 2022, cientos de policías y militares fuertemente armados actuaron con órdenes de ir tras la megabanda del Tren del Llano y sus colaboradores, a eso lo llamó el gobierno de Maduro, Operación Trueno, con ese método en lugar de confrontar directamente a la banda, aterrorizaron a la población y en los meses siguientes, abogados y defensores de derechos humanos viajaron por Venezuela documentaron pruebas de los abusos cometidos por las fuerzas de seguridad, tomando testimonios de las víctimas. De allí salió detenido en el estado Yaracuy, este reo que ahora fallece.
El recluso presentaba un cuadro severo de desnutrición, ya no lograba sostenerse parado por sus propios medios y padecía una pérdida progresiva de la memoria, al punto de que no reconocía ni siquiera a sus seres queridos. Su caso lo conocían en la Defensoría del Pueblo y en el Ministerio Público (MP), a ello se agrega que habían solicitado una medida humanitaria ante el tribunal de terrorismo que era quien llevaba su causa y a pesar de que los familiares notificaron formalmente la gravedad de la condición de Yosvet, nunca recibieron una respuesta. La muerte de Yosvet es la número 22 que hemos documentado en los últimos meses, denunció el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) al tiempo que La ONG planteó: “Recordamos al régimen venezolano que el Estado es garante de la vida, salud e integridad de las personas privadas de libertad. La pena de muerte no está establecida en nuestra legislación, pero la falta de atención médica oportuna, adecuada y la indolencia institucional siguen produciendo el mismo resultado tras las rejas.
Esta omisión estatal viola de forma sistemática el artículo 43 de nuestra Constitución, el cual establece que el derecho a la vida es sagrado e inviolable, obligando a las autoridades a proteger a cualquier ciudadano bajo su custodia. Asimismo, el Estado vulnera el artículo 46, numeral 2, al mantener al interno sin asistencia médica, viendo cómo se deterioran sus capacidades físicas y cognitivas hasta perder la vida, eso constituye una forma de tortura institucionalizada y un trato degradante que viola la ley y los estándares internacionales, destruyendo los principios más elementales de los DDHH. La muerte de Yosvet es la número 22 que hemos documentado en los últimos meses. Exigimos una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre este caso. Estaremos informando a instancias internacionales porque morir por falta de médica es una violación a los derechos humanos”



