La tierra también tiene memoria (Poema)

Alfonzo Bolívar / Venezuerla RED Informativa.us
Hoy se cumplen doscientos cinco años de Carabobo.
Doscientos cinco años desde que el destino de Venezuela
fue escrito con pólvora, acero y sangre.
Miles de soldados de las fuerzas españolas
cayeron sobre aquella tierra inmortal.
Cerca de trescientos republicanos
entregaron su vida por el nacimiento de una nación.
Y ciento diecinueve británicos,
venidos de tierras lejanas,
dejaron también su último aliento
bajo el mismo cielo venezolano,
haciendo de nuestra libertad una causa universal.
La sabana guardó silencio.
Pero la tierra nunca olvida.
Cada gota de sangre penetró el suelo de Carabobo
como una semilla sembrada con sacrificio,
como un juramento que el tiempo jamás podría borrar.
Y hoy…
Muy cerca de aquellos campos sagrados,
en Montalbán, estado Carabobo,
la tierra vuelve a estremecerse.
Un episodio sísmico rompe el silencio
como si las entrañas de la patria respiraran,
como si el suelo quisiera pronunciar
los nombres de quienes quedaron sin tumba,
pero jamás sin memoria.
¿Será acaso un simple movimiento de la naturaleza?
¿O será que la historia, de vez en cuando,
necesita sacudir nuestra conciencia?
Parece como si la sangre derramada hace dos siglos
aún recorriera las venas profundas de esa tierra,
recordándonos que la libertad nunca fue gratuita,
que la República nació entre sacrificios
y que las naciones que olvidan a sus héroes
corren el riesgo de perder el sentido de su destino.
Carabobo no es únicamente un campo de batalla.
Es un altar.
Es el lugar donde generaciones enteras
aprendieron que existen ideales
por los cuales vale la pena entregar la vida.
Hoy la tierra habló.
No con palabras.
Habló con un temblor.
Y quizá ese estremecimiento no sea otra cosa
que el eco de aquellos soldados
que aún custodian, desde la eternidad,
la libertad de Venezuela.
Porque la sangre puede secarse.
Las espadas pueden oxidarse.
Los monumentos pueden envejecer.
Pero mientras la tierra conserve memoria,
Carabobo seguirá latiendo
en el corazón de la patria.



