La cúpula chavista cambió el discurso de odio, ahora «pide perdón»e invoca a Dios y a la Biblia

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
La cúpula chavista dio un virage en su teatro público, están apelando a Dios, increíble, no y que eran ateos, por ejemplo, los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López y hasta el hijo de Maduro ahora hablan de amor y paz, piden perdón, ruegan en público a Dios por la reconciliación, con cero odios, han bajado su grosera arrogancia antiimperialista, luego de la captura de Maduro. A Nicolasito Maduro se le fueron los frenos y tuvo los bríos de equiparar a su padre, ahora preso en Nueva York, con Nelson Mandela, nada menos.
Ha pasado el primer mes de derrocamiento de Maduro y los chavistas de la transición dictatorial, después de casi 27 años en el poder, han dado un giro en sus retórica agresiva, tanto, que hasta versículos de la mismísima Biblia lee en público, Nicolasito Maduro para pedir reconciliación, mientras Jorge Rodriguez pide perdón y dice que no le «gustan los presos» olvidan que negaban a Dios, como buenos comunistas y el ministro de la defensa, Vladimir Padrino reconoce que la Fuerza Armada no tenía cómo enfrentarse a las fuerzas de EEUU, el 3 de enero, fecha de la captura y extracción de Maduro y su esposa Cilia Flores al juzgado de Nueva York.
Los chavistas han evitado hablar de transición, de su permanencia en el poder y de elecciones, pero sí se han esmerado en organizar marchas pidiendo el regreso de Maduro y su mujer, y han cumplido las órdenes de Washington con la aprobación de la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Amnistía para la Convivencia y Paz. La línea establecida por Washington: estabilización, recuperación y transición, tampoco es mencionada por Caracas.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez le dice sí a todo lo que le pide Trump, pero ante sus adoctrinados seguidores, invoca la soberanía y declara que no se arrodilla ni irá «arrastrada» para EEUU a hablar con Trump, mientras pidió celeridad para discutir el proyecto en el Parlamento chavista y elogió la tarea del legislativo diciendo «debemos superar nuestras diferencias a través de relaciones armónicas y de convivencia democrática».
Jorge Rodríguez, sorprendió al pedir perdón a Venezuela. «Pedimos perdón. Porque lo digo con claridad, A mí no me gustan los presos. Puede ser por los códigos penales, o por lo que sea», dijo al apoyar la ley de amnistía. Al psiquiatra se le olvida que siempre se ha caracterizado por acusar de «fascistas» a la oposición y de pedir su encarcelamiento, sin mostrar pruebas. No se acuerda que se encadenaba en radio y TV para acusar a todo aquél que le cayera mal al régimen por disidente y hasta por tonterías publicadas en redes sociales.
Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia es digno de resaltar, quien se ha dedicado a anunciar los encarcelamientos y operaciones de presuntas conspiraciones de opositores en su programa de TV ‘Con el mazo dando’, ahora es otro, ha bajado el tono de sus amenazas, después de rechazar la ley amnistía, tuvo que aceptarla y reconocerla como el instrumento kurídico de perdón ideal, para la reconciliación nacional.
El que dirige el aparato represor, descubrió que es mejor alienarse con la interina, en lugar de andar solo batiendo a los fantasmas del pasado que “no volverán”, como ellos decían. Por eso ha pedido «fortaleza» y «unidad» a las filas chavismo, «si nos ven, uno por aquí y otro por allá, nos va a comer uno a uno. Tenemos que estar unidos». El no pierde la oportunidad de asomarse para salir en público con la interina y con su hermano en el palacio de Miraflores y en el Legislativo, o en cualquier acto público, para disimular las fracturas internas en la cúpula del interinato.
El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, es francamente de antología, escribió en su cuenta de Telegram,: «Celebro la primera discusión del Proyecto de Ley de Amnistía, un paso trascendental hacia la superación de esas viejas heridas y la construcción de un futuro común. Por ello aplaudo con esperanza y compromiso esta iniciativa, porque encarna no solo una solución jurídica, sino una apuesta política y moral por la paz duradera, el reencuentro entre todos y la defensa del bien superior de la Patria, porque el perdón en sí mismo es liberador».
Padrino López, pese a que semanas antes del 3 de enero, había desafiado públicamente a Washington amenazando con que la Fuerza Armada venezolana tenía cómo responder militarmente a la incursión de EEUU, ahora reconoce que eso «Era enviar a la muerte a los pilotos venezolanos”, y acepta la supremacía de las fuerzas militares de Estados Unidos en el espacio aéreo. A un mes de la captura y extracción de Maduro y su esposa, por parte de las fuerzas bélicas del gobierno de Trump, Padrino López ha dicho “Yo vi los pilotos listos para salir al combate. Había 150 aviones de EEUU esperando a nuestros aviones para justificar el ataque y destruirlos. Era mandar a la muerte y al suicidio a los pilotos. Era inviable».



