Como dicen los chinos: «Chin-chin»


Muy pocos tenemos claro a cuánto asciende el monto que la república le debe a los chinos.
Lo que sí parece muy claro es que el régimen de Caracas debe contar con una poderosísima arrechera por parte del Partido Comunista de los Trabajadores de ese país.
Los vaivenes de lealtades y el desastre que tienen montado los rufianes del siglo XXI les deben tener los ojos chinos a los chinos.
¡Ahí sí que no aplica aquello de la paciencia china! ¡Esos desgraciados acaban con cualquier paciencia! En un momento en que el mundo entero está tomando partido en uno de los dos bandos que se están destrozando en todos sus rincones, en enero los rufianes del siglo XXI se le entregaron de barriga al presidente Trump de Estados Unidos.
Se sacudieron a sus chinos, quitándoles las concesiones gasíferas que ya les habían asignado en el pasado, para dárselas a una nueva empresa norteamericana que estaba por entrar a robarse también lo que le pertenece a toda Venezuela con los mafiosos del NARCO-RÉGIMEN.
La corta luna de miel entre el régimen de Caracas y la nueva administración norteamericana terminó entre platos por las cabezas y la cesación del robo de la CHEVRON, nuevamente los rufianes del siglo XXI se disfrazaron de chinitos.
Ahora los chinos quieren cobrar. Se acabaron los televisores y las computadoras de mala muerte con que inundaron al país. No más buses, ni máquinas de coser.
¡Los chinos están arrechos! Ahora lo que quiere Beijing en “pata”, no “aló”, muy pocos tenemos claro si son 60, 90, o 150 mil millones de dólares lo que los chinos han metido en el fondo de los bolsillos de los rufianes del régimen y de la cabuya de enchufados que se han cogido todo ese dineral.
Porque de trenes, carreteras, aviones y obras concluidas, NADA. Mucho abandono, escombros por donde pasaron y campamentos desvalijados como los de allá en los llanos.
Y en cuanto al oro que debió haber terminado acuñado y en las bóvedas del Banco Central, tampoco. Arenas, metales y todo aquello que tenga algún valor se lo han llevado a “cuenta” de lo que se les debe; con la complicidad criminal de Padrino López y buena parte de las “honradas” fuerzas armadas de la república bolivariana.
Ojalá y los chinos les quiten el pedacito de alfombra que aún los sostienen en el poder a aquellos malandros.
Cortesía, sin lugar a dudas, de la negativa de González Urrutia en juramentarse y formar un gobierno decente, y en donde sea, para salir a dar la cara por una Venezuela que cada vez está más sola. Pero la Asamblea Nacional de Venezuela, parlamento para una transición, pronto informará de nuestros movimientos y propósitos.
www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor



