CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

El general Hugo Carvajal

Hay que repetirlo hasta que uno se quede afónico: El general Carvajal es venezolano; pero el general Carvajal NO es Venezuela.

Venezuela es el sistema de orquestas juveniles del Maestro Abreu. Venezuela son los Tepuyes y las mujeres más lindas del mundo. El general Carvajal llegó pegado del miserable de Hugo Rafael Chávez Frías.

Sin embargo, gracias a la justicia norteamericana, el general Carvajal es hoy una vitrina que vuelve a exponer a los ojos del mundo toda la mercancía echada a perder y podrida, que ofrece a la venta la supuesta revolución del siglo XXI en Venezuela.

Así, dicho por el mismo general Carvajal, al estado venezolano, por instrucciones de su jefe máximo, se convirtió en un régimen dedicado al crimen organizado.

Drogas, tráfico, fuerzas armadas corruptas, puertos y aeropuertos, alcabalas y otros traficantes formaron parte del coctel del vicio controlado por Padrino, Maduro y Diosdado.

De manera que la única narrativa cierta con que cuenta la porquería que esos fulanos, incluyendo la falsa oposición, tanto defienden, está en torno al sostenimiento de un régimen de delincuentes asociados con el hampa mundial y dedicado al negocio de las drogas.

Si el gobierno mexicano, o el brasilero, o el colombiano, o el trinitario han sido y siguen siendo ciegos, sordos y mudos ante esas realidades es porque están también metidos en el relajo.

Les tocará echar sus cuentos en algún momento.

Lo mismo que los gobiernos de España, de los Países Bajos, de Irán, de Rusia, de China y pare usted de contar. ¡Silencios compartidos suenan a complicidades arregladas! El general Carvajal es en este momento otra ventana abierta que deja ventilar la auténtica pestilencia que genera el régimen que controla a Venezuela. El general Carvajal ha revelado desde España que en Venezuela el chavismo y el madurismo han perdido todas las elecciones menos una y esa denuncia no le interesa a los europeos. Por algo será.

Es muy sospechoso también que el general Carvajal, conociendo al detal todo lo relacionado con la muerte del Hugo Chávez, reiterando que murió en La Habana el 30 de diciembre de 2012 y que no se conoce ni acta de defunción ni tampoco testamento, demostrando un vacío institucional. Es sospechoso, que ninguna institución, ni siquiera amigos como Lula, la Kirchner, Eduardo Correa o su pana Evo Morales, ni su propia familia hayan investigado si su cáncer fue o no inoculado como anuncio Maduro el 5 de marzo de 2013 desde el Hospital Carlos Arvelo.

Es también sospechoso que medio mundo no sepa en lo que anda el régimen de Venezuela y se dé ¿golpes de pecho por el derecho de la autodeterminación de los pueblos, como si todos fueran clones de la Madre Teresa de Calcuta.

O sea: ¿la autodeterminación de los pueblos pasa porque el país en un 80% vote en contra de Maduro el 28 de julio pasado y el régimen, a plena luz del día, cometa fraude y muy pocos, poquísimos países, se pronuncien o hagan algo que valga la pena para que se respete la decisión de millones de venezolanos, por ejemplo?

¿O que, ¿la nación venezolana, también haya solita determinado que acepto y convino en vivir dentro de un estado de hampones, dedicados al narcotráfico internacional?

Señores: ¿Son o es que se hacen los pendejos? Porque, para el mundo libre, para el mundo decente, solo hay dos opciones: ¿O se está del lado de Maduro y de sus pandillas haciendo de Venezuela un infierno para su gente, mientras un puñado de mafiosos se esconden detrás de las formas y de los símbolos de un estado; o se hace un esfuerzo colectivo internacional para sacar del poder por las malas a aquellos gánsteres que dominan hoy por hoy a toda Venezuela? Porque ni yo ni nadie que desee en serio arreglar aquello vemos otra salida.

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