Maduro al expresar condolencias por muerte de monseñor Moronta: «Los caminos nos diferenciaron, pero siempre lo respetamos»

Úrsula Montenegro / Venezuela RED Informativa.us
Nicolás Maduro envió sus condolencias a la Iglesia católica por el fallecimiento de monseñor Mario Moronta, obispo emérito de la Diócesis de San Cristóbal, quien murió este lunes a los 76 años de edad.
“Le transmito a toda la Iglesia católica venezolana, mi Iglesia católica, le transmito, a sus familiares también, nuestras condolencias, nuestra solidaridad y los buenos recuerdos de aquella época de los años 80, en que éramos huérfanos, no había voces que defendieran al pueblo”, señaló Maduro en su programa de televisión semanal «Con Maduro+».
Aseguró que Moronta fue una referencia para la juventud venezolana en los años 80.
“Él tuvo en esa época una cercanía a la Teología de la Liberación y fue una de las pocas voces que habló por los masacrados del 27 y 28 de febrero del 89”, cundo ocurrió el estallido social conocido como «El Caracazo».
Y agregó: “Luego los caminos nos diferenciaron, pero siempre lo respetamos, siempre lo quisimos mucho, yo lo visité allá en varias oportunidades en San Cristóbal y el gobernador Freddy Bernal, del Táchira, siempre mantenía buenos contactos con él”.
La Conferencia Episcopal Venezolana confirmó el fallecimiento de monseñor Mario del Valle Moronta Rodríguez en un comunicado, en el que expresó su «profundo dolor y sentidas condolencias» por su muerte.
«Dejó una huella imborrable por su dedicación, su firme defensa de los valores evangélicos y su compromiso fiel con el pueblo tachirense y venezolano. Su liderazgo y cercanía pastoral marcaron la vida de innumerables personas. Elevamos nuestras oraciones al señor para que reciba a su fiel siervo en su reino y le conceda el descanso eterno», agregó.
¿Quién era Mario Moronta?
Mario Moronta nació en Caracas el 10 de febrero de 1949. Lo ordenaron sacerdote en 1975 y fue nombrado obispo en 1990 por el papa Juan Pablo II.
Desempeñó funciones como obispo auxiliar de Caracas, obispo de Los Teques y como titular de la Diócesis de San Cristóbal desde 1999 hasta su retiro en 2024.
Durante su ministerio, se destacó por su valentía al denunciar injusticias y por su cercanía con los más necesitados, según perfiles oficiales. Lo declararon persona no grata en instalaciones militares tras alzar la voz en defensa de jóvenes detenidos.
También ocupó el cargo de primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.
Su legado pastoral incluyó la promoción de la sinodalidad y el fortalecimiento del trabajo del clero.
Aunque en sus inicios tuvo acercamientos con el presidente Hugo Chávez, se convirtió en un crítico abierto del régimen chavista en años posteriores.



