El Fogón de la Editora

VENEZUELA EN CADENA DE ORACIÓN

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Inexorables y lentos pasan las horas y los días en Venezuela. Las calles, las aceras y los negocios del país, que ya tienen años marchando a media máquina, ahora parecen cada vez más de pueblos fantasmas.

Así como los enchufados y los fulanos del régimen están esperando un desenlace que ellos ya no controlan; el pueblo venezolano también espera a su vez que ocurra lo mejor para todos los venezolanos y lo peor para los ladrones del siglo XXI.

¡El pueblo venezolano sueña con que “aquello” se acabe! Yo sé, como lo sabemos todos de muy buena fuente, que Venezuela está cada vez cerquita de una rebelión popular.

Una fuerza descomunal está acumulada, contenida, dentro de un resorte social gigantesco a la espera que desde el Mar Caribe se dé el primer paso para que el pueblo salga a comerse vivos a todos aquellos malandros del NARCO-RÉGIMEN que tanto daño le han hecho al país y a su gente.

¿El país de adentro está asustado? Yo creo que no. Por lo que he podido sacar de mi gente y de los muchos amigos que tengo en toda Venezuela, el país está en una calma chicha.

Venezuela no sabe de guerras ni de luchas armadas desde la última de las guerras civiles que vivió el país; pero intuye que “aquello” tiene que ser otra cosa. El país, la gente de verdad, reza para que pase lo que tiene que pasar lo más rápido que sea; pero no tiene miedo.

Venezuela, la gente de a pie, hacía muchos años que no se sentía tan segura y protegida como se siente en este momento. La sensación general es que, no solo María Corina está en resguardo seguro; también la gente de la calle quiere creer que, por primera vez, alguien los protege desde afuera.

Una flota de Norteamérica dándole vueltas a los NARCOTRAFICANTES de Miraflores para, más temprano que tarde, sentarlos ante la justicia de este país, es mucho más que lo que los venezolanos hemos recibido de los iraníes, los rusos, los chinos y los impelables cubanos.

Eso es mentira; el pueblo venezolano no teme cualquiera de los episodios de violencia que seguramente están por llegar. Porque el pueblo, el venezolano, sabe que la “cosa” no es con ellos. Quienes no la deben, tampoco la temen.

Todo lo que tiene que ocurrir le va a suceder al malandraje de la patria; en sus múltiples y feas presentaciones. Es en contra de esos hampones de oficio y de los azotes de barrio que han mantenido a la Venezuela buena o encerrada o en estampida fuera de nuestro país, a quienes les tiene que pasar lo que les debe pasar.

Yo estoy lejos. Yo puedo hacer muy poca cosa para ayudar a los muchos que pronto van a salir a las calles de Venezuela, luego del primer empujón. Pero puedo rezar. Puedo pedir a Dios y a todos los Santos y Vírgenes que amparen a mi país en el trance que está por atravesar. Con la esperanza bien clara de que, el Día Después, será lo mejor para nuestra amada patria. ¡Viva Venezuela Libre!

www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de las opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad de la escritora

Donación

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba