El Fogón de la Editora

TRUMP NO ES KENNEDY

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Los cubanos comunistas de La Habana le tienen comido el poco cerebro que les queda a los capos del Cartel de los Soles. Se repiten. La Habana está tratando de reeditar la vieja narrativa de la crisis de los Misiles de los años 60 en el Caribe.

John Fitzgerald Kennedy, quien aceptó mansamente el chantaje que le montó Nikita Jrushchov, cambió de por vida la libertad del pueblo cubano por sacar los misiles de Norteamérica en Turquía que apuntaban a la URSS, por el desmantelamiento del “supuesto” arsenal que los soviéticos habían emplazado en Cuba.

Desdichadamente la historia, escrita al final por aquellos que escondieron las enormes torpezas de JFK dentro de un libro de cuentos infantiles, transformaron la gran charada de los rusos en el mayor de los logros de aquel presidente carismático.

Hoy, más de 60 años después, los cubanos de La Habana tratan de calcar la situación con las mismas mentiras con que se urgió aquella charada. El presidente Donald Trump no está provocando una conflagración mundial, mucho menos de magnitudes nucleares en el caso de su lucha en contra del Cartel de los Soles que controla a Venezuela.

El mandatario Trump, simplemente está planteado una operación de naturaleza policial, que extermine a unos peligrosísimos narcotraficantes, arropados, desde hace 26 años, con los símbolos de un supuesto estado independiente.

El presidente Donald Trump no tiene cuenta alguna que saldar, ni tampoco la justicia de este país, con Venezuela. Se trata de capturar o eliminar, lo que ocurra primero, una amenaza real representada por un grupo de criminales que tienen bajo secuestro al estado y al gobierno venezolano para llevar a cabo sus fechorías.

Y, por último, el gobernante Trump, claro que insiste en un cambio del régimen político en Venezuela, manejado por el Cartel de los Soles. Es impensable creer que un esfuerzo que valga la pena, y que apunte a extraer o eliminar a los cabecillas de aquellas mafias, tenga permanencia en el tiempo sin remover la totalidad de un sistema político, social, institucional y cultural totalmente corrompido y envenenado por el crimen desde el estado.

Así pues, el presidente Trump va a ser lo que se tiene que hacer. Y, digo más, la nación venezolana está contando los segundos para que todo lo que tiene que ocurrir, comience. Porque Venezuela merece vivir en paz y feliz; y con aquella gente simplemente es imposible que eso ocurra.

www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de las opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad de la escritora

Donación

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba