Cabello dice que “Venezuela está en paz» pero la lucha por la libertad de los presos políticos se mantiene latente

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
El ministro de relaciones interiores y Justicia, Diosdado Cabello aseguró este lunes que el país está “tranquilo” y en “paz”, ignorando las denuncias de hostigamiento a familiares de presos políticos que se mantienen en vigília frente a centros de detención en Venezuela. “Este pueblo está así tranquilo, en paz, porque está la revolución bolivariana, de otra forma no sería así”, dijo en rueda de prensa. Cabello resaltó que luego del ataque de EEUU no ha habido manifestaciones a favor de la intervención en el país. El funcionario chavista sostuvo que las agresiones contra el país serán enfrentadas desde la diplomacia. “Nos sentamos a hablar con quien tengamos que hablar”, aseguró.
Entretanto en varias cárceles y centros de detención donde se mantienen presos políticos, familiares y activistas han instalado vigílias pacíficas exigiendo la liberación de los detenidos, desafiando el hostigamiento del chavismo. Siete mujeres se tiraron al suelo esta semana para evitar ser desalojadas por la policía. Desde hace dos semanas viven sobre carpas y colchonetas frente al calabozo de la Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), en Caracas, fuertemente resguardada por equipos antidisturbios.
Cientos de personas han improvisado un baño en una alcantarilla y comparten comida, oraciones, cargadores de teléfono, cansancio acumulado e interrogantes por la angustia hacia sus seres queridos, privados de libertad. Los oficiales, por su lado, han ido redoblando la vigilancia de las instalaciones con camiones blindados.
Madres, hermanas, esposas, hijas, amigos y estudiantes universitarios reclaman que el giro que ha dado la crisis venezolana desde el 3 de enero, tras la salida de Maduro y Cilia Flores durante una intervención militar de Estados Unidos, no signifique solo una apertura de las negociaciones petroleras, exigen que se abran las celdas que se han llenado los últimos años de civiles y militares, señalándolos como terroristas.
La Policía Nacional Bolivariana ha puesto piquetes por doquier, intentando amedrentar e intimidar a quienes permanecen en espera durante varios días, incluso durmiendo cerca de las sedes bajo vigilancia constante.
Varias mujeres se tiraron al suelo esta semana para evitar ser desalojadas por los policías. Desde hace dos semanas viven sobre carpas y colchonetas frente al calabozo de la Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), en Caracas, fuertemente resguardada por equipos antidisturbios. No han perdido su casa, sino parte de su familia. Allí pasan las horas a la espera de que liberen a decenas de presos políticos. En lugares como El Helicoide y sedes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), los agentes han intentado sin éxito disuadir a los presentes, mientras los familiares y activistas continúan cantando himnos, gritando “libertad” y rezando por sus seres queridos, manteniendo su vigilia como forma de resistencia. Universitarios y grupos de estudiantes se han sumado para apoyar la causa, permaneciendo durante la noche junto a los familiares y elevando su voz frente al hostigamiento.



