El gendarme argentino Nahuel Gallo reveló las torturas que sufrió en Venezuela

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
En una entrevista con la periodista Carolina Amoroso para Todo Noticias (TN), el gendarme argentino Nahuel Gallo Gallo dijo que su detención fue utilizada como un trofeo político. Gallo denunció públicamente las torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes sufridos durante los 448 días que estuvo secuestrado en Venezuela por el régimen chavista.
El gendarme argentino narró que su calvario comenzó el 8 de diciembre de 2025, cuando intentaba ingresar a Venezuela por la frontera con Colombia, para visitar a su esposa y su hijo, ambs venezolanos. A pesar de presentar toda su documentación en regla, funcionarios de inteligencia, identificados posteriormente como agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), confiscaron su teléfono móvil.
El detonante de su detención fue el hallazgo de conversaciones privadas en whatsapp con su pareja, donde criticaba a Maduro. Gallo describió que fue golpeado en el abdomen y en la cabeza durante los primeros interrogatorios, luego fue trasladado a Caracas bajo una fuerte custodia, pero durante el trayecto, sufrió simulacros de ejecución y amenazas con descargas eléctricas. «Me ponían la escopeta en la cabeza y la picana en la oreja diciéndome que diga la verdad o la iba a pasar mal».
En su cautiverio los custodios le dijeron que sería trasladado a «Disney», un eufemismo utilizado por los agentes para referirse al centro de torturas Rodeo I, ubicado en Guatire, estado Miranda. Allí fue forzado a vestir el uniforme celeste característico de los presos políticos bajo el nuevo régimen penitenciario.
Gallo ofreció detalles escalofriantes sobre los métodos de castigo en la penitenciaría de El Rodeo, como «la cámara del tiempo», una celda de dos por tres metros, sin mobiliario, donde los detenidos son encerrados desnudos, esposados y rociados con gas y pimienta.
Gallo denunció que en el cuarto piso de la prisión hay un área de castigo donde los presos permanecen desnudos y esposados las 24 horas, bajo vigilancia constante por cámaras, incluso para realizar sus necesidades fisiológicas. «A mi compañero peruano, sólo por preguntar cuándo terminaba este secuestro, le tiraron gas y pimienta y lo llevaron a ese lugar». El gendarme, subrayó que cualquier forma de resistencia era calificada como «violencia» para justificar los tratos inhumanos.
El efectivo argentino acusó al ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello: «Yo era un preso político de Diosdado Cabello. Él varias veces me nombró en su programa ‘Con el Mazo Dando’, recalcando que yo estaba preso por espionaje». El sostiene que su figura fue utilizada como moneda de cambio y herramienta de propaganda, para presionar al gobierno del presidente Javier Milei, por pertenecer a una fuerza de seguridad argentina. Gallo culminó la entrevista con un llamado a no olvidar lo que sucede en Venezuela, donde aún siguen detenidos más de 500 presos políticos, incluidos varios extranjeros, entre ellos el abogado argentino Germán Giuliani, detenido desde el 21 de mayo de 2025.



