YA VENEZUELA NO RÍE

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us
Cuando el régimen que controla a Venezuela cerró a la «Radio Rochela», o cuando a Joselo le dio por alquilarse a Hugo Chávez como payaso, o cuando a un montón de excelentes humoristas venezolanos les tocó huir del país porque las grandes mayorías nacionales se ahogaban en la miseria y muy pocas personas eran capaces de conseguirle “el chiste” a la vida que el régimen le obliga vivir a toda nuestra nación, desapareció la risa en mi país.
Por eso es que a mí no me extraña que el Índice de Felicidad de 2022 coloque a Venezuela como el segundo país más infeliz del mundo. Solo superado en tristeza y malas caras por Zimbabue, la antigua Rhodesia, que tiene el primer lugar. Otro charco de miseria con inflación descomunal, asesinatos, robos y desapariciones de estado llevadas a cabo por un gobierno sin talento ni escrúpulos algunos. Otro grupo de farsantes que dice tener un modelo económico parecidísimo al que impone el chavismo para las grandes mayorías en Venezuela, mientras que solo un grupito de enchufados, muy por el contrario, vive teniendo de todo y amasando fortunas, pero robadas.
La verdad es que en nuestra Venezuela los únicos que se ríen, y con ganas, son Maduro, Diosdado y los enchufados que se burlan del resto de un país que ellos han empobrecido; mientras solo ellos tienen la barriga llena y los bolsillos repletos con los dineros que le quitan a toda una nación. Y eso no da risa, ni tampoco da para hacer reír a ninguna persona decente que tenga un poquito de conciencia. Eso es una macabra burla. Eso es un abuso, un latrocinio, un ventajismo, un pecado imperdonable.
Alguna vez, hace millones de años, oímos a nuestros hermanos cubanos en desgracia cantar que “El Son se fue de Cuba”. Que se fue llorando de tristeza. Que con él se habían ido «El Manisero» y también «La Bayamesa», que es su bello Himno Nacional. Y que en la letra de aquella hermosísima canción se dejaba una cruel información: “en La Habana ya no hay risa cubana, porque el Son se fue de allá”.
En Venezuela, en Cuba o Zimbabue para lo único que estos regímenes de malvivientes y sus asociados del mal son buenos, es para hacer sufrir a mucha gente.
Estos regímenes del horror, ladrones y predadores son expertos en la mentira, en siempre echarle la culpa de los desastres que cometen a otros.
¡Irresponsables de crímenes de estado!
Son tan malos, tan inútiles y pérfidos que son capaces de robarse la alegría, la música, la risa y hasta el don de hacer chistes, de ver siempre la vida con optimismo y alegría a pueblos enteros que, antes de que ellos aparecieran en escena, eran felices y se reían de todo.



