Linda Loaiza denuncia otro diferimiento a favor de “El monstruo de Los Palos Grandes”

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
Linda Loaiza, la joven que fue violada, ultrajada y amarrada en cautiverio, dentro de un apartamento en Los Palos Grandes en Caracas, por un hombre de familia, influyente, Luis Carrera Almoina, denunció este martes 11 de agosto un nuevo diferimiento de la causa judicial relacionada con su caso, que permanece sin una resolución definitiva después de más de 25 años, en busca de justicia. La decisión prolonga una causa que trascendió las fronteras del país y que se convirtió en un caso de referencia internacional sobre un grave hecho de violencia de género y responsabilidad estatal. El 27 de marzo de 2001 fue víctima de secuestro, abusos, torturas, dando como resultado graves lesiones físicas y psicológicas. La mañana del 27 de marzo de 2001 cuando iba saliendo de su residencia en Caracas, Linda fue sorprendida por su agresor identificado como Luis Carrera Almoina, quien la introdujo de manera violenta y bajo amenaza de muerte a su vehículo y la mantuvo privada de libertad. Durante su cautiverio de 4 meses fue abusada sexualmente, mutilada, agredida y torturada. Fue rescatada el 19 de julio de 2001 por bomberos y funcionarios policiales. Su agresor fue conocido como “El Monstruo de Los Palos Grandes”, debido a que el hecho fue consumado en dicho sector.

Linda Loaiza El agresor Carrera Almoina
Tras su liberación, ha requerido de más de 15 intervenciones quirúrgicas, dos de ellas en la cola del páncreas por pseudoquiste postraumático, cirugías reconstructivas en su rostro, laparoscopia exploratoria, tratamiento psicológico y psiquiátrico, servicios oftalmológicos, servicios de odontología, terapias de rehabilitación para poder caminar, entre muchos otros cuidados médicos.
Las fotos de su cara hinchada, con los párpados cerrados, quemaduras en la nariz, y la boca abierta y rota inundaron las portadas de los principales diarios. El país quedó conmocionado ante el atroz delito. Las lesiones que sufrió fueron tan graves que pasó más de medio año hospitalizada en el hospital universitario de Caracas y tuvo que someterse a 15 cirugías, incluida una de reconstrucción vaginal. Han pasado 25 años pero a Linda Loaiza igual se le quiebra la voz cuando, describe lo que le hizo su agresor. «Ese señor me tomó fotos desnuda arrodillada sobre chapas de refresco, mientras me golpeaba», dice. Ella hizo hasta una huelga de hambre frente al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para que su caso fuese atendido, pero luchaba contra un victimario familia poderosa con relaciones importantes con jueces y fiscales y más de 50 jueces se abstuvieran de atender el caso. Luis Antonio Carrera Almoina, quien es el agresor, violador y torturador en mi caso, y en el caso de otras víctimas de delitos que no se han sancionado, es el hijo del señor Luis Gustavo Carrera Damas, quien era para el 2001 el Rector de la Universidad Nacional Abierta, hermano del famoso Luis Carrera Damas, que uno era del Partido Comunista, el otro a los escritores. En fin, era un grupo de intelectuales que tocan cualquier puerta, piden cualquier favor y es allí donde yo lo llamo sociedad de cómplices al permitir que estos crímenes se sigan manteniendo impunes y no sancionados.
-Esa familia ha permitido que un integrante, no sé si hay otros, pero al menos Carrera Almoina, sea el victimario de un crimen atroz sin castigo.
-Yo no soy la única víctima de Luis Antonio Carrera Almoina. Hay varias víctimas y el sistema de justicia lo sabe y las tiene identificadas; él ha tenido denuncias antes de mi caso. Ya antes había víctimas que han huido porque las amenazas de la familia Carrera las aterra. Sin duda, hay un patrón establecido, no solamente de conducta sexual desviada.

Antes y después de la agresión de Linda
Carrera Almoina es hijo de un ex rector universitario, Gustavo Carrera Damas, y viene de una familia de prominentes intelectuales.Es sobrino del historiador Germán Carrera Damas. Linda por su parte, tiene un origen humilde y en 2001 acababa de llegar a Caracas junto a su hermana desde el estado Mérida, para estudiar veterinaria. Ahora, este nuevo diferimiento se suma a un proceso que lleva más de 25 años esperando justicia. Para las víctimas de graves violaciones de derechos humanos, cada espera prolonga las heridas y la búsqueda de verdad y justicia”, escribió en su cuenta de X.. La audiencia estaba prevista para este martes en una instancia judicial venezolana, pero nuevamente fue postergada. La decisión prolonga una causa que trascendió las fronteras del país y que se convirtió en un caso de referencia internacional sobre violencia de género y responsabilidad estatal. Loaiza llevó su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh), convirtiéndose en la primera venezolana en presentar ante ese organismo una denuncia por violencia de género contra el Estado venezolano.

En 2016, la Cidh remitió el expediente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), luego de determinar que Venezuela era responsable por la violación de varios derechos contemplados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos. El 16 de septiembre de 2018, la Corte IDH estableció mediante sentencia la responsabilidad internacional del Estado venezolano por las violaciones de derechos sufridas por Loaiza y ordenó distintas medidas de reparación.
La defensora ha sostenido que el Estado venezolano no ha cumplido con la decisión del tribunal internacional. Mientras tanto, el proceso judicial en Venezuela continúa marcado por retrasos y obstáculos. La audiencia de este 11 de agosto retomaba el caso en una instancia judicial venezolana, una década después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenara que una sala diferente de la Corte de Apelaciones revisara nuevamente las apelaciones. El nuevo diferimiento vuelve a plantear el debate sobre el cumplimiento de las obligaciones internacionales del Estado venezolano y el derecho de las víctimas de violaciones de derechos humanos a obtener verdad, justicia y reparación.



