Opinión

Historias de las estrategias comunistas (Parte I)

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa.us

La mentira y la propaganda son herramientas siempre presentes en su modus operandi, pero como síntesis podemos considerar que todo surge como respuesta de oposición al capitalismo, derivado de la primera revolución industrial, el año 1760 en Inglaterra y casi toda Europa, cuyos principales exponentes fueron: Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill y James Watt, entre otros.

Un panfleto de 23 páginas llamado: Manifiesto Comunista, publicado en Londres el 21 de febrero de 1848, es el resultado de una tarea encomendada a Karl Marx y Friedrich Engels por parte de la Liga Socialista.

Se divide en un preámbulo y cuatro capítulos. El primero: Burgueses y Proletarios. Define las dos clases sociales, una, los dueños de los medios de producción y otra, los trabajadores explotados. El segundo: Proletarios y Comunistas. Define la lucha de clases, organización e ideología comunista. El tercero: Literatura Socialista, conceptos de socialismo científico y teorización ideológica; y el cuarto: Actitud de los comunistas ante los otros partidos de la oposición, lucha por acceder al poder y la hegemonía política. Realmente un bodrio que ha tenido gran auge por no haber un texto científico que se le haya opuesto al capitalismo.

Comienza diciendo: «Un fantasma recorre Europa». El fantasma era la inquietud de los pueblos porque existiera un contrapeso al estatus quo.

El panfleto pretende definir el socialismo científico o comunismo como una ideología, aunque absurda por incoherente, para combatir la explotación capitalista contra los trabajadores, para lo cual había que fomentar la lucha violenta de clases, del proletariado, trabajadores generadores de la plusvalía descrita en El Capital contra los burgueses.

Esta lucha violenta de clases cambiaría con los años para seguir autocorrigiendo sus propias estrategias, a fin de acceder al poder y dominar las masas. Por cierto, en esa lucha nunca participaron los actores del tal Manifiesto Comunista, que fueron unos vagos toda sus vidas, pero se interesaron en terminar su bodrio escribiendo: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”

Unos 50 años más adelante, el comunista jorobado cerdeño Antonio Gramsci, sin embargo más inteligente que Marx, desde su prisión escribe Los Cuadernos de la Cárcel, donde diseña una lucha por fases y a más largo plazo que la ideada en el Manifiesto Comunista, que suma ideas a los movimientos que vendrán en Asia. Fundamentalmente, se debe destacar de la evolución estratégica, la flexibilidad y adaptación circunstancial, según las realidades particulares de cada pueblo elegido como víctima.

La idea de aplicar la igualdad de clases en los países industrializados no involucraba a los jerarcas de la revolución que siempre se hicieron ricos mediante todo mecanismo ilícito, pero nunca hubo revolución en países industrializados sino en la Rusia precaria de Lenin contra el Zar Nicolás II, la conocida Revolución de Octubre o Bolchevique en 1917.

Entre muchas otras corrientes que generaron el llamado marxismo, destacamos la conocida como escuela de Frankfurt, de un grupo de investigadores comunistas amantes de las teorías de Hegel y Marx en 1923.

Luego, el argelino francés Louis Althusser desarrolla toda una teoría de interpretación de Marx en Francia, que aunque contradictorias, dan más vigencia al marxismo en la primera mitad del siglo XX, todo lo cual definitivamente nutre al Führer en sus técnicas de dominación que perfecciona, sobre todo, la propaganda engañosa.

Sigue la China rural de Mao contra los Kuomintang en 1949 y los demás fueron malas copias, aunque sumando las técnicas desarrolladas, pero igual en países no industrializados, tanto en Asia como en Cuba protectorado de Rusia.

Continuará…

De la Orden de los Caballeros de Fénix

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