María Corina Machado denuncia la muerte de otro preso político bajo custodia del Estado

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
: “Se lo llevaron por ejercer un derecho y deber ciudadano”. La opositora denunció los “maltratos y condiciones higiénicas precarias” a las que estuvo sometido durante su detención. “Le negaron cualquier atención médica alegando que necesitaban permiso de sus superiores en Caracas”. Machado envió fuerzas a su hija Susej y su esposa Mary, y aseguró que “es un crimen más de Maduro”
La líder opositora, María Corina Machado, se pronunció tras el fallecimiento de Jesús Martínez Medina, testigo electoral de las elecciones del 28 de julio quien fue detenido y murió por falta de atención médica, considerando este hecho como “un crimen más” del gobierno de Nicolás Maduro.
A través de un comunicado, Machado dio sus condolencias por el deceso del hombre de 36 años.“Jesús Manuel Martínez Medina, padre, músico y compositor, miembro de Vente, testigo de mesa el pasado 28 de julio y un valiente venezolano, murió esta mañana en manos del Gobierno”, escribió la dirigente.
La exdiputada recordó que Martínez fue testigo de mesa en el centro electoral Domingo Guzmán Bastardo, en Aragua de Barcelona, estado Anzoátegui. En la mesa donde participó como testigo, Edmundo González habría ganado con 409 votos (68 %), según las actas publicadas por la oposición en su web.
Al día siguiente de los comicios, el 29 de julio, fue capturado en su casa por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), donde Machado denuncia que no hubo orden de allanamiento. En los calabozos de Anzoátegui “fue fuertemente maltratado” y estuvo bajo “condiciones higiénicas precarias”, que le causaron una necrosis en ambas piernas, denunció.
“Pese a los ruegos de su madre, no querían trasladarlo al hospital. Durante 3 meses, le negaron cualquier atención médica alegando que necesitaban permiso de sus superiores en Caracas”, apuntó Machado.
Tras finalmente trasladarlo al hospital Luis Razetti, en Barcelona, los médicos decidieron que debían amputarle ambas piernas, procedimiento durante el cual terminó perdiendo la vida. “Murió en sus manos, murió por las condiciones inhumanas en las que estuvo secuestrado. A Jesús se lo llevaron por ejercer un derecho y un deber ciudadano”.



