Opinión

¿Qué es para los gobernantes forajidos salir por las buenas?

Omar Estacio Z. / Venezuela RED Informativa.us

Suma adeptos el plan de adquirir un islote, en medio de la inmensidad del Océano Pacífico, para albergar, cuando la hora sea llegada, a los corruptos más megacorruptos que ha conocido la Historia de la Humanidad. Robagallinas y rateros, “pata en el suelo”, favor abstenerse.

La semana pasada, Lula, Petro, Pedro Sánchez, Pepe Mujica, Macron, Borrell, míster Biden. Hasta el mismísimo Zapatero, conminaron a cierto narcosátrapa a competir, limpiamente, contra la candidatura presidencial de Edmundo González Urrutia.

-Pero si yo pierdo por paliza como lo anticipan, hasta las encuestas más coludidas y tengo que entregar el “coroto” ¿En qué escondrijo voy a meterme para no ser condenado por los pecadillos que he cometido desde marzo de 2013?

No es un asunto meramente individual. Al oír tal lloriqueo, la llamada “Primera Combatiente” fue la primera en saltar como un resorte:

-¿Me vas a dejar, otra vez, sola, triste y abandonada, a merced del enemigo, como la tarde del dron magnicida cuando huiste cual gallina clueca, al grito de guerra: “¿Vuelvan caras, para rescatarla? ¡Qué va oh! Ni yo soy el general Páez, ni la avenida Bolívar es el campo de batalla de Las Queseras del Medio ¡Esa vieja que se jd…!”

El reclamo de la matrona fue coreado como un solo hombre por “El Iluminado del Mazo Dando”, los hermanos depravados, el general Madrino, los generalotes González López, Reverol, Ceballos, Osorio, Marco Torres, Tellechea, Araguayán, el sádico, Granko Arteaga. El bajo perraje roboLucionario muy raudo, también invocó su derecho a salvar el pellejo: Léase, el diputado Louis Vuitton, la Fosforito, el Amoroso rector del CNE. En ningún país hay suficiente cupo para tanta escoria.

Cuba, ya no es un lugar confiable para tales jubilaciones forzosas. El caso de John McCaffey, celebérrimo creador del antivirus informático, lo confirma. Después de exprimirlo, de comérselo, de bebérselo, de chuparle su inmensa fortuna, durante su refugio en la Isla, Raúl Castro y su pelele Díaz-Canel, lo echaron al mar. Al final, el náufrago fue a dar con sus huesos a la penitenciaría de San Esteban Sasroviras, Barcelona, España, donde murió en circunstancias extrañas.

Vladimir Putin, tampoco es peor opción. El sistema bancario ruso, in solidum, ha estado al servicio de la legitimación de cuanto dinero sucio proviene de la narcorrepubliqueta, en referencia. Sus narcocorruptos le están muy agradecidos, al señor Putin, por el celestinaje. Solo que este último, sabe con precisión, los dígitos de cada fortuna y aplicará su propia justicia conmutativa. Quiere decir, vacuna directamente proporcional, a los millones de cada megafortuna. Y el que no pague “lo suicidan”. Además, está el frío y las barreras idiomáticas. Un nativo de Cúcuta, otro de El Furrial o de Barranquilla, como el “embajador” Saab, no aguantan 40º bajo cero en Vladivostok y hablando nada más que por señas.

¿Qué es “salir por las buenas” para la gentuza que ha destruido Venezuela? La “Republiqueta Robolucionarios de Corrupto Island”, es la solución para los susodichos saqueadores. Un santuario a prueba de escuadrones de capturas; de los cazarrecompensas, de los alertas rojos, azules o hasta morados de INTERPOL; pero sobre todo, a salvo de las estorbosas extradiciones.

El gentío se lamenta, porque el susodicho narcogobernante y su pandilla se aferran al Poder. No lo hacen, por amor a la Patria ¡Faltaría más tal sentimiento pequeñoburgués! Ni siquiera por robar más y más, con furor de Mesalina. La comunidad internacional debería entenderlos. No tienen donde sentirse a salvo. Proveerles de un lugar seguro es lo que falta, para que acaben de marcharse.

La “Republiqueta Revolucionaria de Corrupto Island”, colmaría tales anhelos. Proveerla de membresía en Naciones Unidas y, quizás, de un sillón en el Consejo de Derechos Humanos es de suma urgencia. Peores cosas ha hecho el señor Antonio Guterres, secretario general del ente multilateral.

Los que se quejen, que “Corrupto Island” proveería impunidad a quienes han narcotraficado, matado, torturado, bailado salsa después de asesinar jóvenes desarmados, depredado el medio ambiente y sobre todo, asaltado nuestro Erario Público, se equivocan. Sus lingotes de oro -a lo “Enfermera” de Hugo Chávez- sus Ferraris, bodegones, relojes de un millón de dólares; pent-houses de ultralujo, sus toneladas de dinero en efectivo para evadir los seguimientos bancarios sumergirán, “Corrupto Island” en las profundidades del Océano Pacífico, como han hundido a mi amada Venezuela. Y el resto correrá por cuenta de los tiburones que merodeen por el mar territorial del respectivo atolón.

Aunque después sea necesario hacerles un lavado estomacal a esos animalitos.

@omarestacio

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