Octogenario sátrapa Daniel Ortega niega definitivamente salida democrática al pueblo nicaragüense: «Aquí no volverán a haber elecciones»

Alexander Arredondo / Venezuela RED Informativa.us
El dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, sepultó explícitamente este domingo cualquier posibilidad de alternancia democrática en el país centroamericano, al sentenciar que su régimen no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo, calcando las mismas consignas que caracterizaban al deslenguado Nicolás Maduro, hoy purgando condena en Nueva York por narcoterrorismo.
“Aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder”, lanzó en un discurso el mandatario durante un acto de masas en conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.
Nicaragua es gobernada desde 2007 por Ortega, un caduco exguerrillero sandinista de 80 años, en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia. Desde 2017 cogobierna junto a su esposa, Rosario Murillo.
Murillo, que era vicepresidenta de Nicaragua desde 2017, fue designada copresidenta desde febrero de 2025 a través de una reforma constitucional. Esto en aras de ayudarlo en caso de que su senilidad lo vuelvo inoperante para ejercer el gobierno.
En el acto, el mandatario sandinista dijo que los opositores en el exilio andan “agazapados” y los acusó de querer ganar unas elecciones para enriquecerse. No obstante, el que sí está tranquilo en ese sentido es el propio Ortega que disfruta no solo de todo el poder, sino de los beneficios económicos que se reserva al gobernar de manera absolutista.
“Pero que se olviden: Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder”, enfatizó.
Anunció que van a trabajar con la Asamblea Nacional, subordinada a la Presidencia, “y con las organizaciones correspondientes las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata (dinero) que le den los yanquis, no podrán”. Cualquier parecido con los dichos Maduro, no es coincidencia.
A mediados de febrero de 2025, Nicaragua puso en vigor esa reforma profunda a la Constitución Política que transformó el Estado, eliminó el balance de poderes y otorgó un poder total a Ortega y Murillo, y que ha sido duramente criticada por la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos, el Parlamento Europeo y opositores nicaragüenses.
La enmienda amplió de cinco a seis años el periodo presidencial, estableció la figura de “copresidenta”, que el Ejecutivo “coordine” los demás “órganos” del Estado, que dejan de llamarse poderes, y legalizó la apatridia.
Nicaragua debería celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las enmiendas constitucionales ampliaron el período presidencial, por lo que en teoría sería en noviembre de 2027, lo cual, tal como lo adelantó el propio Ortega, quizás no se lleve a cabo.
En enero pasado, el Departamento de Estado de Estados Unidos acusó a Murillo de haberse inventado el cargo de “copresidenta” en Nicaragua sin elecciones, sin mandato y sin legitimidad, “porque sabe que no puede ganar” en un proceso electoral libre.
EE.UU. acusó a Murillo de que,”cobardemente”, junto a Ortega, “ha negado a los nicaragüenses el derecho al voto democrático porque sabe que no puede ganar”.
Además, advirtió que “el poder basado en la represión y la manipulación constitucional no es la voluntad del pueblo” nicaragüense.



