El auge de los restaurantes lujosos en Venezuela se cayó

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
Después de que los jerarcas millonarios del régimen de Maduro, abrieron el año pasado, por lo menos un promedio de 200 restaurantes lujosos en la capital de Venezuela y en las principales ciudades del país, para atender a una élite adinerada, tratado de enviar señales de mejoría económica, ahora por el contrario, ese panorama luce desvanecido.
Casi la mitad de esos lugares atendía a una élite adinerada, que podía pagar más de 100 dólares por una comida, pero el panorama cambió. Atrás quedó, por ejemplo, el exótico restaurante aéreo de Altamira que ofrecía mesas a 160 pies suspendidas sobre el suelo, por medio de una grúa, con vista a toda Caracas.
Era difícil conseguir una mesa en esos lugares, donde los comensales se daban un festín. Las aperturas trajeron una sensación de optimismo después de años de hiperinflación, sanciones y crisis económica. El auge de esos restaurantes se afianzó, en medio de los esfuerzos de Maduro por abrir la economía, después de años de crisis económica e inflación fuera de control, En esos días pretendieron imponer la frase: ”Venezuela se arregló”..
Hoy, la mayoría de esos sitios quebró y cerraron. Los que aún están abiertos están bajando precios y recortando personal, por la caída en la demanda de los consumidores. “No llegamos a imaginar que esto iba a ser un emprendimiento de corta duración”, dice ahora, uno de los propietarios de los restaurantes clausurados por la crisis.
La principal causa es la caída de la demanda, la gente en Venezuela está más cautelosa para gastar su dinero. Un índice de ventas minoristas arrojó caídas anuales de 17,5% en enero y 19,3% en febrero. El porcentaje de venezolanos que ganan menos de 100 dólares mensuales subió de 30% a 53% a fines del año pasado.
El presidente de la asociación de la industria restaurantera del país, Iván Puerta calcula que alrededor del 60% de esos comercios que abrieron en medio del auge, cerrarán sus puertas antes de fin de año.



