¡El que puede lo más, puede lo menos!


Yo estoy lleno de preguntas, y la gran mayoría de Venezuela también.
¿Por qué será que si todas las decisiones que se toman en la dictadura venezolana vienen enlatadas desde la Casa Blanca o desde el Pentágono, las consecuencias que terminan dejando sobre la gran mayoría del pueblo venezolano resultan ser tan malas, tan fatales?
¿Tendrá que ver con una caprichosa escogencia de un «quítate tú pa’ ponerme yo» entre rufianes del mismo charco? ¿Por qué aquellos hampones cambian, entre trampas y chanchullos mal elaborados, al fiscal general, al defensor del pueblo y ahora les da por aumentar el número de focas en el TSJ, intentando hacer un borrón y cuenta nueva imposible de llevar a cabo como si nada, o como si de donde viene “la lata” no les importa?
¿Cómo es eso de que la “estabilidad” social y laboral de un país que sufre de un desempleo que pasa del 70% de su población económicamente activa pase por los “intereses” de otros rufianes, como resulta que son la gran mayoría de los falsos empresarios que componen la FEDECÁMARAS enchufada al régimen?
¿O que los rehenes políticos del mismo régimen de siempre solo sean puestos en libertad, y a cuentagotas, cuando los números sobre la aceptación o el rechazo al presidente Donald Trump se muevan en una dirección o en otra? Insisto en la idea que me obsesiona: ¡Quien puede lo más, puede lo menos! Pero eso sí: ¡si realmente se quiere!
Porque si tú, poderosa América, un buen sábado de la vida tomas la decisión de llevar a cabo “ejercicios” de rescate sobre una embajada construida sobre un terreno que no es sísmico, en una ciudad donde no entran ni huracanes ni inundaciones, es porque tienes CON QUE. Insisto: ¡Quien puede lo más, puede lo menos!
Los cielos de Caracas, la capital de Venezuela, desde la madrugada del sábado 3 de enero permanecen abiertos para las fuerzas armadas de los Estados Unidos de América cuando esta quiera. ¡Con o sin aviso! Mi país, no lo olvidemos, está bajo el control real
de los Estados Unidos de Norteamérica.
¡América, como solo ella sabe hacerlo, es otra fuerza de ocupación sobre Venezuela! De tal manera, y solo para hacer juntos un ejerció de memoria, Diosdado, Delcy, Jorge, Padrino y el resto del malandraje que mantiene bajo secuestro al pueblo venezolano, son ACCESORIOS. Se pueden cambiar, desechar, llevar esposados, lo que sea.
Todos ellos forman parte de una especie de ejército, o de colectivos, o como los quieran llamar, de vencidos, de derrotados. Porque ninguno de ellos, pero ninguno, incluyo a las NARCOFUERZAS armadas bolivarianas, tienen ni con que ni tampoco como enfrentarse al poder de las fuerzas armadas norteamericanas.
Entonces, si efectivamente Venezuela está en estos momentos en manos de la Norteamérica de Donald Trump, no sigamos hablando peperas de fases, tiempo y desgaste del país: deberíamos hablar de salarios, salud, empleo y repatriación de capitales, presidente Donald Trump.
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