Venezuela ha hecho mutis ante el anuncio de Trump de un primer ataque terrestre

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
El Gobierno de Maduro se mantiene en silencio tras la declaración de Trump sobre un ataque contra una instalación en Venezuela, de donde supuestamente salían barcos cargados de droga. El Gobierno de Maduro no ha respondido ni se ha dado por aludido sobre lo que sería un paso más en el escalamiento del conflicto que mantienen ambos países desde el mes de agosto. El temido primer ataque militar por tierra de Washington ha pasado inadvertido.
Estados Unidos ha venido aumentando la presión. Del despliegue naval pasó a la destrucción de lanchas; luego al merodeo constante de aviones de combate que han obligado a la aviación comercial a salir del espacio aéreo venezolano, Trump ordenó la incautación de buques petroleros sancionados por Estados Unidos con la intención de asfixiar económicamente al régimen. El último fin de semana, la Casa Blanca aumentó el número de soldados en la base que tiene en Puerto Rico.
The New York Times reveló días atrás que la administración Trump ya había discutido la “fase dos” de su campaña contra Venezuela: operaciones terrestres con unidades de élite Delta Force. Sobre la destrucción de la instalación en Nochebuena, varios altos cargos estadounidenses han respaldado las declaraciones de Trump y han confirmado a ese medio que la planta atacada se trataba de una instalación de narcotráfico, aunque no compartieron más información.
Los principales enclaves de traficantes de drogas en Venezuela están ubicados al occidente del país, en el estado Zulia, y al sur, en el estado Apure, donde la guerrilla colombiana del ELN controla parte del territorio y el negocio, incluido el cultivo de hoja de coca. Maduro aprobó en octubre un estado de excepción por conmoción exterior que se activaría en caso de que Estados Unidos concretara un ataque dentro del territorio nacional.
Este escenario que, según lo dicho por Trump ha llegado, implicaría una restricción de las garantías constitucionales y el despliegue masivo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que acumula semanas de entrenamiento y ejercicios desde que comenzaron las hostilidades. También activaría la “lucha armada” a la que insistentemente el líder del chavismo ha llamado a sus seguidores.



