CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Los venezolanos, los parientes pobres

Dejémonos de fantasías: con las solas contradicciones que con toda seguridad existen entre los fulanos que se reparten el país, no es suficientes para que el régimen caiga. Al final, ellos son rojos y siempre se han entendido.

Es el caso que llevan 26 años luchando a diente partido, Maduro en contra de Diosdado; Padrino en contra de Maduro; los hermanitos Rodríguez en contra de Diosdado y así suma y sigue exponenciando las trifulcas, y todos continúan más enroscados al poder que tuerca de submarino.

Por varias peleas, más una que otra mentada de madre que hayan dejado en el camino entre ellos, no se van a poner en desacuerdo cuando se trata de mantenerse en el poder.

Podrán quedar las “colitas” como en las reyertas de los Aurelianos Buendía en «Cien años de soledad»; pero las diferencias las saben manejar entre bandas como íntimos que son. Y no es que los cubanos hagan de referís.

Eso es mentira. Para camorreros y cizañeros que se busquen a los pillos de La Habana. Es que los rufianes del siglo XXI han desarrollado callos en las manos y láminas de asbesto en las posaderas; y, por contradicciones internas y líos entre ellos, no va a ser que los van a sacar de la jugada.

Si la hija de Diosdado tiene instrucciones de no dejar sola, de mantener marcada a «Delcy Heroína» donde quiera que esta vaya, o con quien quiera que hable, o se le ocurra ir para conocer en qué anda, en realidad no hay cambio alguno sobre el valor agregado que posee cada una de las joyitas del siglo XXI para continuar exprimiendo a Venezuela.

Como llaman ahora: ¡cadenas de suministro! Cada quien pone su granito de mugre para mantener bien jodida a Venezuela y a casi todos sus venezolanos. El viejo y siempre infalible “divide y vencerás” de Julio César no funciona con esta gente. O al menos en tantísimos años, no ha funcionado.

Si algo les dejó, les legó, el hampón de Hugo Chávez, a los malandros que le heredaron lo que nunca fue de él, fue un profundo y elevadísimo sentido del funcionamiento como mafia, como equipo, con el principal objetivo de sobrevivir y mantenerse en el poder al precio que se tenga que pagar.

Y lo han hecho tan, pero tan bien, que lo mejor que han hecho en todos estos años en mantenerse en la zona de juego. Han sobornado, comprado, amenazado, puesto presos y, si ha llegado el caso, han eliminado cualquier amenaza que conspire en contra de su permanencia en el poder. Y por el lado nuestro, por el lado de la Resistencia, es inútil continuar llamando a la unión y al esfuerzo colectivo para acabar con esas alimañas.

Mucho dinero, mucha fragilidad moral y mucha desesperanza han desfigurado a muchísimos venezolanos oportunistas en «bolichicos», enchufados, individuos disfrazados de la Cuarta con la peores de las mañas de la Quinta.

Por eso, si Venezuela realmente quiere recuperar a Venezuela, este es el momento de actuar.

En este momento nos están botando o no dejando entrar en casi todos los lugares del mundo.

Eso nos tiene que obligar mucho más a recuperar lo único que realmente tenemos como pueblo: a Venezuela.

Como anda el mundo, a todos nos va a tocar el momento regresar a Venezuela, por las buenas o por las malas. La realidad es aplastante: somos como el pescado que está fuera de la nevera por varios días: ya olemos mal. Yo creo que, dadas las actuales circunstancias, a lo que hay que apuntar es a sacar como sea a los rufianes del siglo XXI por las maneras que sean.

Sin pruritos ni cuentos de “arreglos”. Ya estamos como el “judío errante”, dando tumbos: teniendo al Norte de la América del Sur a nuestra propia Tierra Prometida.

www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor

Donación

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba