EL NARCOGENERAL PADRINO LÓPEZ

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us
El narcotraficante de Padrino López, eterno ministro de la defensa de lo que alguna vez fue el gobierno de Venezuela, está que echa chispas. Resulta que la semana pasada la torre de control y el radar del aeropuerto de Maiquetía, así como un vuelo de Avianca, reportaron dos aviones cazas de combate, de bandera norteamericana, a 76 millas náuticas de las costas de La Guaira, a una altitud de unos 72 mil pies de altura.
Ojo: ¡A 76 millas de las 12 millas náuticas que son aguas venezolanas! Es decir, en plena Zona Económica Contigua de nuestro país.
Para mayores pitos y flautas, por más aterrantes que puedan ser ese par de aviones de combate, simplemente estaban en “Paso Inocente” por Zona Económica Contigua venezolana. Para un mayor detalle: el derecho internacional considera que esos aparatos están volando sobre aguas internacionales.
Pero igual, para darle razón de ser al Decreto de Conmoción Nacional puesto en marcha por su socio en el negocio de las drogas, Nicolás Maduro, Padrino vocifera “penetración”, “invasión” y el viejo cuento rayado de la planta insolente del suelo del extranjero ha profanado, bla, bla, bla.
Padrino, que no es más que un vendedor de estupefacientes internacional de la estofa de Pablo Escobar, o de cualquiera de los hermanos Orejuela o del mismo «Chapo» Guzmán, lleva 26 años sin inmutarse por varias aberraciones que Venezuela se ha tenido que tragar, a cuenta de las alimañas que ellos se trajeron para “hacerles a los venezolanos una revolución humanista”.
Por ejemplo: Izar la bandera cubana al lado del pabellón nacional en las oficinas del SAIME que controlan sus hermanos de La Habana; así como todo el sistema de identificación, extranjería y emisión de papeles de identidad del estado venezolano.
O la presencia de manadas de vividores con sede firme en el Palacio Blanco de Caracas, también de la isla, que están para ayudar a Venezuela a que sea tan “próspera” y tan exitosa como lo es la propia Cuba. O los chinos, canadienses y rusos que se creen dueños y señores de las minas de oro, de diamantes y de mil riquezas más que le roban a Venezuela y a todos los venezolanos allá en el estado Bolívar.
Por cierto, bajo la custodia compartida entre la guerrilla colombiana y las fuerzas armadas bolivarianas. que una hace tiempo dejó de tener claro cuál de ellas es peor.
De eso ni habla, ni hablará, el traidor de Vladimir Padrino López. Un bicho que se precia de poseer, colgado en una de las paredes de su despacho, una foto grandota donde sale él postrado a los pies del asesino de Fidel Castro con un increíble gesto de imbécil intoxicado.
Es cosa de tiempo que los aviones de la libertad se acerquen a nuestro país, ya no en visita de inspección; sino más bien en apoyo de extracción. ¿Se acuerdan de las guacamayas”?
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