Colectivos, ¡entreguen las armas!


Los Mau-Mau del África subsahariana, los Batallones de la Dignidad de Manuel Antonio Noriega en Panamá, los Toc-Toc de los Duvalier allá en Haití y los Colectivos de Diosdado en Venezuela vienen siendo la misma cosa.
Hampa común armada por las dictaduras enfermas, “valientes” en contra de gente indefensa y desarmada. Guapos de barrios con la idiota excusa de ser quienes representan el sentir popular para la permanecía de los bandidos que desgobiernan al país. Pero usted mete a todos esos cobardes asesinos en una licuadora y no sale ni medio kilo de porquería. Por eso, muchachos, esta vez es con ustedes, individuos que aún se creen bajo la protección e impunidad de lo que queda de chavismo-madurismo en
Venezuela.
Ellos, ustedes y los enchufados de ayer y de siempre NO forman parte alguna en los mapas políticos que ya se están dibujando para la Venezuela de después del 3 de enero.
¡Entreguen las armas! No vale la pena que terminen hechos carne molida irreconocible por Diosdado y por el resto de los rufianes que en Venezuela ya están acabados.
Es en serio gente. No valen la pena ni las armas, ni las motos, ni los dólares o el perico que tan amablemente les ha venido dando el régimen como parte del pago para que lo consuman o para que lo usen como “emprendimientos”. ¡Esos cestatickets no pagan por sus vidas! ¡Muchachos, no sean tontos!
Así como el presidente Bukele, allá en El Salvador, se propuso limpiar sus calles de las MARAS que tenían espantados al resto de los salvadoreños, para los que quedaron en pie se les construyó el CECOT para “albergarlos” por tiempo indefinido. Una cosa es masacrar carajitos en las guarimbas y otra, muy distinta, es lidiar con las fuerzas especiales de nuestros hermanos mayores ¡Saquen bien sus cuentas!
¡Es que ni el Chapulín Colorado podrá defenderlos! ¡Punto chamos: aquello se acabó!
El que entendió-entendió. No hace falta ser hijito de papá, como Nicolasito, y obtener un Doctorado Honoris Causa de la Bolivariana para que comprendan perfectamente de lo que les estoy hablando.
Diosdado y el resto de los rufianes de la patria o ya cayeron o van a caer muy pronto.
Si ustedes no se desmantelan y entregan todas las “herramientas de trabajo” que se les han dado, vienen y los hacen trizas.
O aún todavía peor: el mismo Diosdado, a última hora es perfectamente posible que los entregue como si fuesen pipas de la paz. Colectivos, paramilitares de la patria y demás azotes con armas potentes y pasamontañas que les esconden las caras, déjense de eso y piensen en sembrar papas. Recuerden: ¡cogote no retoña!
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