El Fogón de la Editora

ABANDONADO POR DIOS

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Hace mucho tiempo que Petro y Maduro ya están acordados. Petro y Maduro son más de lo mismo. Por eso la reapertura de la frontera entre Venezuela y Colombia, así como el reinicio de las relaciones binacionales completas es solo el momento de la formalidad, el de la apertura de las puertas que comunican a las oficinas de estos dos señores.

Los venezolanos con el presidente Duque contamos con el paso franco a través de Colombia, pero con una pobrísima respuesta para facilidades administrativas mayores. Por ausencia de relaciones diplomáticas entre ambos países, y con una enorme inestabilidad en cuanto a las relaciones binacionales de naturaleza consular; para Venezuela, Colombia solo termino siendo trocha, pago para medio mundo, el cuanto hay pa’ eso y el “colabore”, tanto en venezolano como en colombiano.

En cuanto a las ayudas y las formas de asistencia para la inmigración venezolana, en su gran mayoría, pudimos ver como las mismas fueron tragadas por la voracidad de la burocracia fronteriza del gobierno del presidente Duque y por la muy mala intensión de los malandros de la banda de los “vamos bien”. ¡Esa es la verdad!

La verdad de la frontera, la verdad que camina por donde pasa la gente real; la verdad por donde se arrastran los millones de tránsfugas que inician su huida de Venezuela desde Colombia.

Cuatro largos años de sueños no realizados dejó en la frontera la administración del presidente Iván Duque. ¡Mucho pico, pero poca sustancia!

Quiera Dios que Gustavo Petro no se transforme en pesadilla, como muchos tememos. Que Gustavo Petro no haga de la frontera colombo-venezolana más infierno del que ya hoy en día es; allá, en un espacio donde hace muchísimo tiempo el venezolano de a pie dejó de soñar.

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