El Fogón de la Editora

¿CUÁNTO VALE EL SHOW?

Yolanda Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa.us

Que nadie se deje engañar, ¡que Venezuela no se desanime! Lo que ocurrió el viernes en Caracas no fue una “juramentación” ni que ocho cuartos. Fue otro arreglo entre bandas dedicadas al crimen internacional. Un encuentro ampliado de hampones de buena parte del mundo, celebrando la designación de otro capo. Una reunión de la mafia, con representación del crimen organizado de cuatro continentes.

Hasta Ortega, renco y medio muerto, llegó y se le tiró en los brazos a Maduro. Los chinos, los representantes de la Duma rusa, bajo control personal de Vladimir Putin, mandaron a sus hampones. El gobierno de México, metido hasta los hombros en el narcotráfico y la trata de gente también estuvo presente. Y el sarao empobrecido de una fiesta sin tequeños y mucho miedo a lo que se les viene, contó con la presencia del inefable Pérez-Canel de Cuba, el supuesto “cerebro” de la organización. ¡Por favor!

En los años 40 y 50, esos mismos conclaves, pero a puerta cerrada, los celebraban los matones del crimen organizado de Estados Unidos en algún hotel-casino de La Habana de Batista.

Las cosas por su nombre, para evitar la depresión colectiva. Ahora esas reuniones de pillos se llevan a cabo en algún saloncito del Palacio Federal Legislativo de Caracas. Presididas por Jorge Rodríguez, que solo es un malandro afortunado, junto aquellos que muestran sus caras por los podres envilecidos del régimen de Nicolás Maduro.

Efectivamente, María Corina tiene mucha razón: a “eso” no se le puede tener miedo. Solo son ladrones de barrio, gentuza dedicada al crimen con muy buena suerte, mucho dinero sucio y un bojote de países “serios” que le hacen el juego.

Así será el asunto, que una de las últimas de la administración Biden consiste en subirle el precio a las cabezas de los hampones que controlan a Venezuela.

Restricción de visas y limitaciones a casi dos mil enchufados y enchufaditos para que no puedan hacer negocios en territorio de la Unión.

Todo igual. Nada cambia con míster Biden. Porque ni por el cipote, deja Biden la Casa Blanca con restricción alguna sobre la CHEVRON norteamericana o sobre la REPSOL española para que no continúen haciendo ricos a los pillos del siglo XXI con los hidrocarburos que día tras día le roban a todo el pueblo de Venezuela.

Aunque, finalmente, parece que el más alto nivel de estado en los Estados Unidos de Norteamérica, por primera vez, se está considerando al régimen de Caracas como una verdadera amenaza a la seguridad continental y, muy en particular, a la seguridad de este país. Por supuesto, con Donald Trump en la Casa Blanca dentro de unos días, TODO debe ser otra “cosa”.

www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad de la escritora

Donación

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba