Internacional

Delcy Rodríguez usó el yeso que le pusieron en Sucre para delatar a Maduro y ayudar a EE.UU. a capturarlo el 3 de enero

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us

El yeso en el brazo de Delcy Rodríguez,  que apareció en julio de 2024,  tras un accidente en Cumanacoa, estado Sucre cuando un árbol de mamón le cayó encima al vehículo en el que ella  viajaba, a propósito de las lluvias del huracán Beryl, le fue perfecto para ocultar un dispositivo de espionaje. En la fiesta de Año Nuevo de 2026,  que ofreció  Maduro a sus Ministros en Miraflores, Delcy pasó, según fuentes del Palacio, durante toda la rumba mandando mensajes de texto, usando el yeso ortopédico, en la fiesta de Año Nuevo, para algo conspirativo. La urgencia de teclear de forma compulsiva en plena fiesta,  rompió con la celebración navideña.

Delcy con el yeso en el brazo izquierdo

El delator fue el reflejo de sus propios descuidos. Delcy estaba absorta  en el celular y cuando veía que aplaudían, reaccionaba soltando el teléfono y aplaudía , olvidando la fractura que supuestamente requería inmovilización médica. Mientras los demás compartían, ella permanecía concentrada en su dispositivo, utilizando la extremidad supuestamente inmovilizada para manipular el teléfono, sin mostrar ninguna dificultad. El misterio del yeso no es nuevo, pero su uso, durante las fiestas de fin de año encendió las alarmas. Delcy empezó a tener esta actitud,  justo cuando Estados Unidos incrementó su despliegue en el Caribe.Sorpresivamente,  desde el 3 de enero de 2026, la pieza médica desapareció de su anatomía. En diversos registros visuales de esos días se observaba cómo el yeso cambiaba de la mano derecha a la mano izquierda. ¿Entonces, lo necesitaba realmente?

Delcy con el yeso en la mano derecha

El  yeso no curaba ninguna fractura, ocultaba tecnología. Se sospecha que albergaba un dispositivo GPS de alta precisión o un canal seguro de comunicación satelital, para enviar mensajes y burlar los inhibidores de señal del Palacio. El yeso de Delcy fue el caballo de Troya tecnológico que selló el destino de Maduro en Miraflores el 3 de enero. Mientras Maduro y su  entorno confiaban en la lesión y por ende en el yeso  de la alta funcionaria, las sospechas de un pacto o un monitoreo avanzaban,  bajo el secreto de una venda médica. ¿A quién le escribía Delcy  con tanto afán? ¿Qué asunto o qué interlocutor podía ser más importante para ella,  que Maduro? En la lealtad revolucionaria, ignorar al dictador por el celular fue la primera señal de que los intereses de la colaboradora de Maduro, estaban puestos en otro lugar. Lo que sí es en hecho evidente, es que el fulano yeso desapareció del cuerpo de la interina,desde la captura de Maduro, más nunca lo usó, Qué casualidad ¡¡¡¡¡

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