Mucho cariño

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us
Maduro, Villegas y toda la parranda de bichos bolivarianos, se están comenzado a jugar la carta de los gays. Eso de ponerse la franelita con la bandera del arcoíris, el uso continuo de las palabras-exhibición a las cuales se les agrega una vocal para dar la falsa impresión de “inclusión” y darle un espaldarazo a la comunidad LGTB+ está muy bien calculado.
Estos criminales del régimen ahora salen a echarle mano a una comunidad cuyo único discurso compartido parece solamente basarse en la exigencia de la tolerancia ajena y el respeto a las preferencias sexuales que ellos practican. Por cierto, dentro de esa comunidad no hay adecos ni copeyanos ni gente de Primero Justicia; lo que existe son hombres y mujeres «enclosetados», que decidieron mostrar finalmente sus gustos sexuales como principal ideología de vida.
Y el régimen, que no pierde oportunidad que le permita fingirse como demócrata, les va a seguir el yoyo. Con la sola promoción del matrimonio igualitario y la posibilidad de que la gente acomode el sexo de su preferencia ante el registro civil, el chavismo podría capitalizar a un gentío que hace una bulla increíble, y que está en la cresta de la ola de la mediática, alrededor de todo el mundo.
Cuidado y los vectores más sonoros de la política venezolana, ese que cuenta con el apoyo del mundo progre, empiecen a marchar con Maduro para 2024.
Total que el ministerio del poder popular para hacer oposición le va a tocar recoger a sus LGTB+ y blindarlos de todo aquello que está muy próximo a ofrecerle el régimen para seducirlos.
O sea: MUCHO CARIÑO, mucha tolerancia, mucho respeto a las diferencias y uno que otro retoque de naturaleza cosmética sobre las leyes actuales del país que, como se sabe, todas se redactan en Miraflores.



