El bono del hambre


Y ahora digo yo, pensando en voz alta. Y antes que al venezolano de a pie le sigan jugando kikirigüiki.
Mientras quien jefea a «Delcy Heroína» se centra y mantiene, aunque sea una sola idea funcionando que no contradiga a la última acaba de decir: ¿Por qué no se le da a cada venezolano inscrito en la tan cacareada Plataforma Patria un bono de 500 dólares, hasta que los genios de la lámpara consigan la cifra del monto en que deben establecer los sueldos, salarios y pensiones mínimos?
Ya que los que tanto saben de petróleo y de economía no se terminan de poner de acuerdo sobre el monto de salario mínimo para los venezolanos, que no dispare la inflación que ya hace rato está más que disparada, porque mientras discuten cuántos ángeles caben en la cabeza de una aguja, no le van dando un bonito de 500 morlacos a cada venezolano para que aguante el hambre y page sus deudas acumuladas?
Y mientras técnicos como Miguel Rodríguez regresan a Venezuela para decirle al país con cuánto es que tiene que morirse de hambre cada venezolano para que solo unos pocos se continúen ganando una boloña de plata, que se cree un subsidio serio hasta que consigan el número final a pagar como sueldo mínimo.
Si a ver vamos, si bien es cierto que la inflación domestica no va a parar, como lleva añales sin parar, la gente dispondría de un circulante tan prodigioso que exponenciaría increíblemente el gasto de las familias venezolanos, activando como nunca la economía nacional.
Nada de dólares preferenciales, nada de subsidios indirectos: es transferencia directa, contante y sonante por tiempo definido, de un monto de sobrevivencia con fecha de finiquito.
Por tiempo definido, digo yo. Así como la historia aquella sobre el regreso autorizado de María Corina por el Departamento de Estado.
Igualito: por un plazo de año y medio, como se le acaba de ordenar a María Corina para que vuelva al país, acompañada por el secretario de Estado de este país, el señor Marco Rubio.
Pero esta vez dándole verdadero valor al tiempo. No para esperar a nadie. Sino para contar con 500 machacantes por venezolano, aprovechando los fabulosos excedentes que está produciendo la escalada de los precios del petróleo. ¿Verdad que suena bien?
¡Ahí la dejo!
www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de las opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor



