CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

El capo Pinocho

Con el terrible asunto de la situación eléctrica en toda Venezuela, el colombiano está como don Rafael del Junco, del «Derecho de nacer». Finalmente habla y, como era de esperarse, lo que suelta son puras estupideces a un país que pasa horas y horas a oscuras todos los días de Dios.

A Maduro y a sus secuaces no les queda otra. No hay primarias de la oposición, ni amenazas de cambios de fechas, ni designaciones a Diosdado Cabello como el nuevo “pacificador” de Venezuela, que pueda lograr entretener al país del gigantesco desastre eléctrico nacional “Hecho en Revolución”.

Al NARCO-RÉGIMEN se les acabaron las explicaciones cogidas por los pelos que intentan definir el caos creado únicamente por sus malas mañas. Un país casi que la mitad del día, todos los días, a oscuras, no le interesa en lo más mínimo si a María Corina le chalequearon el fin de su campaña en Falcón; ya que se sentía amenazada por la violencia por encargo de un régimen que, la única forma que conoce de practicar lo que ellos y Cuba dicen ser democracia, es solo a través de la violencia.

Porque que Venezuela no está ya para más tonterías. Venezuela, la Venezuela de la muchísima gente, no puede estar pendiente de ningún candidato a las primarias de la oposición que no logre cerrar su campaña en un estado cualquiera, o que la quieran matar; o que Rosales suelte una de las suyas, cuando el país está sin electricidad, sin agua y sin Internet.

Tampoco es que la gente allá, que está llevado más palo que gata ladrona, va a perder el sueño porque un candidato que dice que va a llegar hasta el final, sea lo sea que signifique una frase tan arrecha como esa, ante la amenaza cierta de cualquier bochinche pagado y fomentado desde el régimen, nos va a hacer creer que el día que gane las elecciones con los votos de la voluntad popular, con poner la cara y hacer una pataleta será suficiente para torcer los resultados que le dé la gana de poner al CNE, para hacer valer la verdad.

Total que Maduro, o don Rafael del Junco, vuelve a echarle la culpa al Imperio por los apagones. Un Imperio, por cierto, más imaginario que nunca. Un Imperio de mentiritas, que realmente cada vez es más y más amigo del régimen de Caracas. Así que no parece probable que esté detrás de los falsos ataques de guerra eléctrica que sufre la revolución bolivariana, y con ella la casi totalidad de un país. ¡Si es que los taladros de la CHEVRON son los primeros que se apagan cuando se va la luz en Venezuela!

Digo, no me suena que Maduro se esté refiriendo a los Estados Unidos de América. Porque para llevarse bien con la dictadura de Caracas, que se busquen al Departamento de Estado, a la CHEVRON y a la EXXOM MOBIL, entre muchos otros, que son íntimos de quienes les producen las peores pesadillas al pueblo venezolano. Lo único que queda claro de todo esto es que en medio de los cuentos, las fanfarronadas y las mentiras a la orden día de ambos grupos, régimen y oposición, el venezolano de a pie, el pobre Juan Bimba, está sin luz, sin agua, con los precios de todos los productos inalcanzables, con salarios de mierda y sin que nadie se lo tome en serio, ni vele por él. ¡Cuán Jodido está mi país, vale! ¡Cuán Jodida está Venezuela!

Por eso: ¡Dios, Venezuela Libre y Cese de la Ocupación!

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