El chavismo pierde el control del Poder Electoral y del Tribunal Supremo de Justicia

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
El reconocimiento a la Asamblea Nacional de 2015 cambió el panorama de férreo control del régimen. El poder electoral y el judicial en Venezuela ya no podrán manejarlos los chavistas. Elvis Amoroso quien siendo presidente del Consejo Nacional Electoral CNE, ratificó a Maduro con una servilleta, ya está ido, Jorge Rodríguez entretanto intenta controlar el nombramiento de pupilo, Carlos Quintero, en la presidencia y nombrar a 4 nuevos rectores «independientes», Solo sigue en el puesto y mandando, Carlos Quintero quien pertenece al (CNE) desde hace 14 años y ha participado en la logística de 17 procesos electorales.
Desde su ingreso ha asumido el rol de director del Registro Electoral, director de Informática, miembro de la Junta Nacional y, actualmente, figura como rector suplente de Sandra Oblitas. Su trayectoria en el CNE ha sido discreta, es el segundo funcionario que ha tenido más poder después de Tibisay Lucena. Carlos Quintero Cuevas es ingeniero en Sistemas, ingresó en 1998 al Curso de Aspirantes a Oficiales del Ejército, componente de la Fuerza Armada Nacional (FAN) y eso le dio acceso al Departamento de Inteligencia Militar (DIM).
En cuanto al Poder Judicial la cual pretendía controlar la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para suspender e invalidar los comicios presidenciales mediante sentencias judiciales, el plan del chavismo para perpetuarse mediante el Tribunal Supremo de Justicia. El sorpresivo retorno de la opositora Dinorah Figuera desmonta el plan del chavismo, para controlar la Super Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con la cual podían suspender e invalidar los comicios presidenciales mediante sentencias judiciales, la cúpula buscaba eludir el debate legislativo sobre el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la falta absoluta de Nicolás Maduro, utilizando al Poder Judicial como su habitual herramienta de permanencia.
Se les volteo la tortilla del 2015, cuando neutralizaron el Parlamento mayoritariamente opositor, imponiéndole una estructura paralela superior, con la Asamblea Nacional Constituyente. Ahora se disolvió la capacidad de Jorge Rodríguez de avanzar con una reforma constitucional unilateral y con las designaciones express de magistrados.



