Reportaje: 130 años de cine venezolano, memoria y futuro de una nación en imágenes

Caracas.- El cine venezolano cumple 130 años desde aquellas primeras proyecciones realizadas en 1896, apenas un año después de que los hermanos Lumière sorprendieran al mundo en París. Desde entonces, la pantalla grande se convirtió en un espejo de la sociedad venezolana, un espacio donde se han narrado sus luchas, sus sueños y sus contradicciones. Hoy, el país celebra este aniversario con actividades culturales y con el lanzamiento de un plan nacional que busca revitalizar la industria.
Una historia que comenzó en Maracaibo

El Teatro Baralt de Maracaibo fue escenario de las primeras funciones cinematográficas en Venezuela. Aquellas imágenes en movimiento, que en un comienzo reflejaban las actividades diarias en las ciudades y sus paisajes, marcando el inicio de una tradición que, con el tiempo, daría lugar a películas emblemáticas como La Balandra Isabel llegó esta tarde (1950) de Carlos Hugo Christensen, o las obras de Román Chalbaud, quien supo retratar las tensiones sociales y políticas del país.
El cine venezolano ha sido testigo de épocas de esplendor y de crisis, pero siempre ha mantenido un hilo conductor: la necesidad de contar historias propias, de rescatar la identidad nacional frente a la avalancha de producciones extranjeras.
Celebraciones en Falcón y Caracas
En el estado Falcón, entre el 28 y 30 de enero, se realizan actividades en el Centro Histórico de Coro, la Biblioteca Andrés Bello y la Casa del Sol. Allí se rinde homenaje al cineasta Luis Alberto Lamata, reconocido por su capacidad de recrear episodios históricos con sensibilidad y rigor.
En Caracas, el ministro de Cultura, Ernesto Villegas, presentó el Plan Nacional de Cinematografía 2026-2031, que busca consolidar una industria “al servicio de la paz, la identidad y la soberanía”. El programa incluye una línea de producción infantil y juvenil, en honor a Donald Myerston y Viveca Baiz, pioneros en el cine para niños.
Entre la memoria y los desafíos
El cine venezolano enfrenta hoy un reto crucial: recuperar al público. En 2025, apenas 54.041 personas asistieron a ver películas nacionales, una caída significativa respecto a años anteriores. Producciones como Un viaje de película y No lo escuches lograron atraer a miles de espectadores, pero la cifra sigue siendo baja frente a la oferta internacional.
La frase de Román Chalbaud, “la fuente de inspiración es la misma vida”, resuena como un recordatorio de que el cine venezolano debe volver a conectar con las historias cotidianas, con los rostros y voces que reflejan la diversidad del país.
El futuro en construcción
A 130 años de su nacimiento, el cine venezolano se encuentra en un punto de inflexión. La celebración no es solo un homenaje al pasado, sino una invitación a mirar hacia adelante. Con nuevas políticas culturales, con la apuesta por la producción juvenil y con el rescate de la memoria audiovisual, Venezuela busca que su cine vuelva a ser un espacio de encuentro, identidad y soberanía.
El reto está planteado: que las próximas décadas no sean solo un recuerdo de lo que fue, sino la construcción de un cine que acompañe y narre la vida de los venezolanos en toda su complejidad.

Breve línea de tiempo del cine venezolano
- 1896 – Primeras proyecciones en el Teatro Baralt de Maracaibo.
- 1950 – La Balandra Isabel llegó esta tarde marca un hito artístico.
- 1960-70 – Román Chalbaud y otros cineastas retratan la realidad social.
- 1980-90 – Auge de películas críticas y presencia en festivales internacionales.
- 2000 – Secuestro Express y Punto y Raya logran impacto internacional.
- 2010 – Hermano gana premios en Moscú y revitaliza el cine contemporáneo.
- 2014 – Papita, maní, tostón rompe récords de taquilla y se convierte en fenómeno cultural.
- 2015 – El malquerido rescata la memoria de Felipe Pirela y conecta con la música popular.
- 2020-25 – Producciones como Un viaje de película y No lo escuches mantienen viva la industria, aunque con baja asistencia.
- 2026 – Celebración de los 130 años del cine venezolano con actividades culturales, proyecciones y el lanzamiento del Plan Nacional de Cinematografía 2026-2031.

En las últimas décadas se mantienen en la memoria colectiva del venezolano las películas Papita, maní, tostón y El malquerido. Con estas dos películas, la historia del cine en nuestro país se completa con ejemplos recientes de cómo la pantalla grande puede ser tanto entretenimiento masivo como vehículo de memoria cultural.



