CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

El Salvador

No hay ninguna duda: “El dinero rinde cuando los gobernantes no se lo roban”. El presidente Bukele de El Salvador está en lo cierto. Y así fue como él inició la limpieza de pillos y delincuentes que habían hecho de su nación otra fea Venezuela más.

De una HAMPOCRACIA corrupta y cundida de instituciones plagadas de compinches del mundo del crimen, hoy El Salvador es una democracia que empieza a funcionar, que lidia con sus limitaciones, pero que trata de garantizar la paz y la prosperidad a los muchos salvadoreños que decidieron quedarse en su país.

El modus operandi del régimen en Venezuela no es diferente al de aquel El Salvador contaminado y destruido moralmente, luego de la guerra en los 80, y durante más de cuarenta años seguidos. Hasta que se tomó en serio a su país el señor Bukele.

En Venezuela, igual, el poder político convive con el crimen, con el delito, es la naturaleza del estado fallido venezolano. El delito sirve y es aceptado como una cadena de transmisión engrasada con los fabulosos recursos con que cuenta el territorio, que se mueven por la complicidad de una serie de factores de poder que alcahuetean al régimen.

Militares, toda la pirámide judicial y el resto de los poderes públicos están controlados por las telas de complicidades que montó Chávez, que han cultivado Maduro, Diosdado, Padrino y el resto de los malandros pegados al poder en Venezuela, y que han ido sumando individuos tanto de dentro como de fuera del país en el tiempo.

¿El presidente Bukele ha logrado avanzar tanto en la reparación de su país, porque el cáncer de su sociedad no estaba en grado tan avanzado como evidentemente sucede con la enfermedad de Venezuela?

Una cosa tenemos clara de la experiencia generada en El Salvador: el presidente Bukele ha llegado hasta donde ha llegado solo. Inclusive con una enorme presión internacional que adversaba los programas y métodos que practicaba y practica para adecentar a su país.

El Salvador de Nayib Bukele tiene que ser finamente observado por la Resistencia venezolana: ¡ahí tenemos mucho que aprender!, cuando llegue el Gobierno de Transición.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba