El terremoto de este 24 de junio desnudó la mentira del chavismo con los edificios de la “Gran Misión Vivienda”

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa.us
La ineficiencia burocrática del chavismo quedó al descubierto con los edificios de la Misión Vivienda que colapsaron con el movimiento telúrico de este 24 de junio. Fue sólo propaganda. El silencio frente al tema hoy es la noticia, pero además, los ciudadanos libres dentro y fuera de las fronteras nacionales debieron estructurar de manera voluntaria el portal independiente “Desaparecidos Terremoto Venezuela”. La plataforma se ha convertido en el registro forense más confiable de la emergencia, recopilando a contrarreloj más de 43 mil reportes de seres humanos cuyo paradero se desconoce, incluyendo ancianos y niños en localidades vulneradas como Catia la Mar, Caraballeda y Naiguatá, frente a un balance oficial de las fuerzas del orden de apenas 188 muertos y 1.520 heridos que se sospecha precarizado. El Desastre Estructural de la Ingeniería Social y los Bloques de Utilería se descubrieron, múltiples edificaciones reducidas a escombros corresponden a los complejos habitacionales de la «Misión Vivienda», construidos bajo la planificación centralizada del socialismo y desprovistos de los estándares internacionales de seguridad jurídica y de técnicas constructivas acertadas. El Urbanismo Hugo Chávez (conocido como SUMA): Ubicado en la región de Playa Grande, sufrió daños severos y colapsos generalizados de sus torres. En el sector Playa Grande: Múltiples estructuras de misión vivienda se derrumbaron parcial o totalmente al mismo tiempo, reportándose el colapso de al menos cuatro edificios simultáneamente en el área.Hoy están inhabitables, incluso las edificaciones de pocos pisos, pues colapsaron ante el movimiento telúrico.



Casos como el de las personas atrapadas en los bloques de Punta Piedras de Macuto, o los reportes en los edificios de Los Cocos, evidencian que el monopolio estatal de la infraestructura sacrificó la calidad material por la propaganda ideológica de partido único, dejando a los ciudadanos libres indefensos ante el riesgo de un movimiento telúrico. La penumbra y la destrucción física han ensañado sus efectos de forma quirúrgica en el estado costero de La Guaira, declarado de facto como «zona de desastre natural». Los datos empíricos de los reportes residenciales exponen una dura realidad: La tragedia de este 2026 en Venezuela ratifica que las ficciones del colectivismo estatista no solo producen indigencia material y desabastecimiento crónico, sino que desmantelan los sistemas de prevención y el capital de infraestructura de las naciones. Mientras la burocracia gobernante intenta gestionar la crisis mediante la coacción informativa ordinaria, miles de familias enfrentan el pánico paralizante de la falta de comunicaciones y la penumbra de los servicios públicos colapsados por causa del comunismo.


La riqueza moral y la supervivencia de los pueblos no se conquistan entregando el control de los hogares y los recursos a tiranos de uniforme, ni a constructoras burocráticas estatales. Se garantizan únicamente blindando de forma irrestricta la propiedad privada con auditorías técnicas independientes, abriendo el sector de la construcción para premiar la excelencia y el mérito individual, limitando estrictamente el tamaño del gobierno y sosteniendo un estado de derecho robusto, independiente y firme dotado del principio de autoridad indispensable, para fiscalizar las obras públicas y proteger la soberanía individual y la vida de los ciudadanos libres frente al delirio destructor de las utopías colectivistas. En Venezuela no de derrumbaron las soluciones habitacionales de la llamada IV República, los bloques de Caricuao no se cayeron, ni los de El Valle, ni siquiera los del complejo 23 de Enero que construyó Pérez Jiménez, antes de 1958, tampoco retrocediendo más se afectaron para nada los bloques de El Silencio, hechos en 1943, sólo por nombrar algunos, cómo se explica que los construidos por el chavismo, a través de “La Gran Misión Vivienda” siendo más nuevos entraron en las estadísticas de la tragedia.


El urbanismo Hugo Chávez, mejor conocido como Suma. Era uno de los más grandes hechos en La Guaira. y sufrió profundos daños estructurales. El desarrollo habitacional fue construido por la Gran Misión Vivienda Venezuela. Las tres etapas resultaron afectadas tras el sismo del 24 de junio. “Todos los edificios quedaron iguales, se cayeron de lado. La gente está en las calles a la espera de que lleguen los rescatistas”

Así quedó el urbanismo Hugo Chávez, tras el terremoto de este 24 de junio.



