Un tronco de favor y las dos caritas

Pablo Medina / Venezuela RED Informativa.us
Yo pienso que le van a hacer UN TRONCO DE FAVOR. La oposición piensa que concentrando toda su energía en la escogencia de un poderoso candidato que enfrente a Maduro, poco importa enredarse entre los cables de las máquinas arregladas de Jorge Rodríguez en 2024.
La oposición cree que puede producir una especie de «Superman» que surja desde sus primarias, un individuo o “individua” que reconstruya el liderazgo nacional, que dirija la protesta pública y enfrente a la dictadura sin miedo alguno a la kriptonita con que cuenta Miraflores.
El caso es que le va a resultar muy difícil a quien resulte vencedor en las primarias de la oposición explicar el silencio cómplice de toda una clase política que lleva años convenida con el régimen para hacerse la ciega, ante un país que vive de apagón en apagón. Un país atiborrado de presos políticos, civiles y militares. Un país petrolero, pero sin gasolina, ni gas para cocinar. Un país donde la gente tiene que huir espantada como sea, para conseguir un ingreso que le permita poder comer a un trabajador y poder también dar de comer a sus hijos.
Me permito recordar: sin Juego Limpio nadie en su sano juicio puede pensar que cualquier tipo de elección es una puerta de salida para resolver algo de forma electoral en Venezuela. A menos que se lleve a cabo un cambio de todos los rectores del CNE. El voto se realice de forma manual. Se haga una auditoria profunda del Registro Electoral venezolano. Se convenga en la aceptación de un arbitraje internacional, con derecho a veto sobre los comicios, que se excluya al Plan República para el manejo de cualquier material de naturaleza electoral, así como la libertad de los presos políticos, militares y civiles.
De realizarse cualquier evento sin esas condiciones, sería más de lo mismo. Inclusive, mejor que nunca para el régimen de Caracas. La candidata o el candidato y quienes acepten las condiciones electorales como se encuentran en este momento, están construyendo un potente mensaje dirigido al resto de mundo. Un mensaje validado por ambas caras de la misma moneda, que indicaría, otra vez, que Venezuela superó el rincón de lo ilegitimo, así como su condición de estado forajido. Que gracias a la oposición y su ejercicio de validación en el juego electoral, Venezuela saltó del hueco que hoy comparte con países de la calaña de Corea del Norte, Nicaragua y Cuba, entre otros muchos, porque regresó al camino de la democracia. Lo cual, estamos claros, tampoco es verdad. Pareciera que ahora, después de que Maduro ordenó borrar los ojos de Chávez de las paredes de Venezuela, será el mismo espacio donde podrá sus bigotes de supuesto demócrata, ayudado por el falso cartel de la oposición en elecciones arregladas de antemano.



