Lo que no pudo hacer adentro que lo haga afuera


La verdad vaya «palante»: apenas estamos presenciando el primer acto del sainete montado a varias manos entre el régimen de Caracas y el reino de España, por el espinoso asunto de “nuestro” Edmundo.
Es así como, tras abrirse el telón, vemos a Nicolás mandándole a decir a Delcy Eloína que le haga llegar una copia apostillada de la Declaración de Independencia a los españoles. Pero Maduro no aclara si a la que se refiere es aquella en la que él estudió en Cúcuta cuando muchacho, firmada en Santa Fe de Bogotá; o más bien se trata de la que firmaron en patota los comprometidos de la Capitanía General de Venezuela en 1811 para salirnos del imperio español.
Para él es igual. Está igualito que la presidenta electa de México. La doctora Sheinbaum, de padre búlgaro y madre lituana, piensa solicitar una cuantiosísima reparación al reino de España por daños y perjuicios ocasionados por Hernán Cortez sobre las propiedades del Emperador Moctezuma en el siglo XVI en su país.
En otra escena de esta malísima obra, los hermanitos Rodríguez amenazan a Edmundo con soltar cuentos que supuestamente empastelarán el honor y la honra a “nuestro” presidente electo. Entonces cabe preguntarse: ¿realmente todos esos grupos de maleantes se creen que los venezolanos nos chupamos el dedo?
Porque, para ponerlo una y mil veces más en claro, el “asunto” Edmundo es el problema de un señor que siempre supimos todos que el compromiso en el cual le metieron no tuvo nunca, ni tiene porque tener ahora, zapatos para caminar por ese camino sembrado de minas terrestres que puede terminar de acabar con su salud. Además, su señora no se lo permitiría.
Para Venezuela y para el resto del mundo Edmundo es la representación de la aparatosa trampa electoral de la cual el régimen de Caracas nuevamente ha sido protagonista.
España es de utilería. Lo que haya hecho o no Edmundo para salir de Venezuela, es cosa de él. Lo que es nuestro, lo que es propiedad colectiva del pueblo venezolano, es el fraude electoral que se le quiere hacer a más del 70% de quienes fueron a votar en contra del régimen de Miraflores el 28 de julio.
¡Que Dios me perdone!
Pero lo único en que tiene que obligarse a pensar y a actuar a Venezuela y a todos los venezolanos es en las formas y las maneras de poner a todos los rufianes del siglo XXI a pagar por todos y cada uno de los votos en contra de ellos, que Venezuela les tiró en la cara a Maduro y a sus compinches.
www.venezuelainformativa.us no se hace responsable de la opiniones que aquí se publican. Es total responsabilidad del escritor



