CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

La oposición y el diván del psiquiatra

Los malandros del régimen de Miraflores son tan descarados y sinvergüenzas que la última de Jorge Rodríguez consiste en volver a permitir que el estado, con recursos de todos los venezolanos, sea el que financie la actividad política y electoral de los partidos políticos en Venezuela.

Como si la robadera ya no fuera a manos llenas, el psiquiatra Rodríguez los acuesta primero en el diván antes de darle plata a la oposición venezolana para que continúe diciendo que hace oposición al régimen. Ahora, de frente y bajo presupuestos “supuestamente” controlados, la idea, claro está, consiste en estimular la participación de los partidos en todas las charadas y bailes electorales que el régimen se inventa. La dictadura de Maduro insiste: hay que hacer creer que en Venezuela queda todavía algo de democracia.

Una de las pocas acciones de alguna utilidad que llevó a cabo el finado fue la de cortar el financiamiento que, desde el viejo Consejo Supremo Electoral, se le asignaba como parte del presupuesto nacional al funcionamiento de los partidos políticos en el país.

Ahora, casi 25 años después, sus herederos políticos hasta en la maldad piensan que es mejor mantener contentos y bien pagados a los dueños de las latas vacías de la extinta democracia venezolana, para que mantengan el estímulo en hacerle de mujerzuelas a la dictadura.

Ante el Departamento de Estado y la Unión Europea, para cualquier crítico del régimen venezolano de la boca para afuera, una acción de esa naturaleza obviamente indica una enorme actitud democrática. ¿Qué más se le puede pedir a una democracia debilitada por tantas calumnias, sanciones y medidas económicas internacionales en su contra que un plan nacional de recuperación de la capilaridad de los partidos políticos en Venezuela?

Con el argumento de buscar la no intervención de actores y gobiernos extranjeros en el financiamiento de los partidos domésticos de la cabrona oposición, estos bandidos quieren hacerle creer a medio mundo que ellos están apostando a la transparencia electoral, a través del fortalecimiento financiero de las cajas llenas de aire frío en que se han convertido los partidos políticos en nuestro país.

Ni qué decir de que muchos políticos en Venezuela contemplarán esta posibilidad como el adelanto de las navidades y la llegada del Niño Jesús para sus bolsillos.

Más de un político venido a menos hará de esta “oportunidad” eso que ahora llaman un emprendimiento. ¿Realmente se creen que el venezolano es tonto?

Por eso Venezuela: ¡No te sigas dejar joder! ¡Vamos a ponerle fin a esta VAINA!

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