CRITERIOS Con Pablo Medina Carrasco

Las van a pagar

El nivel de confianza en la buena estrella roja-rojita del régimen está en su punto más alto. Para las cucarachas que tienen atrapado a todo nuestro país bajo sus patas, SEGÚN ELLOS la vida es bella.

La más absoluta confianza en el Departamento de Estado, la Unión Europea y la docena de empresas de extracción de hidrocarburos y minerales de todo tipo que van en la cola de la poderosa CHEVRON en el país los hacen, y con toda razón, sentirse sortarios y enmantillados con tan buenos poderosos socios: ciegos, sordos y mudos.

Se pueden llevar preso al papa Francisco si le da por hacer un visita pastoral a Venezuela como si nada. Botan a sus viejos cómplices de la ONU en un arranque calculado, para así desechar a aquellos a quienes ya hace rato no les sirven para nada. Secuestran a Rocío San Miguel, desaparecen a varios «mariocorinos», pero, eso sí: le van a dar plata, y de la buena, a los partidos políticos de su oposición para que sigan felices haciendo lo mejor que saben hacer por el país: ¡nada!

Así, la administración de Joe Biden ahora cambia la fecha tope del fulano “ultimátum” para echar a andar nuevamente las sanciones que tan fácilmente desmantelaron. Tienen hasta abril.

Seguramente, a la velocidad que le pone Maduro a la siguiente payasada electoral que quiere llevar a cabo este mismo semestre; con toda seguridad Nicolás y todos sus malandros serán nuevamente reelectos a punta de fraudes y trampas electorales a plena luz de día, de cara al mundo y con mucho petróleo y gas venezolano rematado en los llenaderos de Venezuela a precios de mercancía robada, mucho antes que el Departamento de Estado salga con sus explicaciones acostumbradas para que no haga nada en contra del narco-régimen de Caracas.

Pero tres organizaciones sindicales, a saber la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), la Confederación General de Trabajadores (CGT) y la Alianza Sindical Independiente han acordado plantear como bandera de los trabajadores un salario mínimo de 200 dólares. Esto es un ejemplo a seguir. Es una respuesta clara y de compromiso con la familia de los trabajadores. Ojalá los transportistas despierten y protesten el envío de 1 millón de barriles de gasolina y gasoil que se llevan los cubanos todos los meses.

Porque la acumulación de arrechera colectiva es proporcional a la confianza descabellada en la presunción, por parte del régimen, del cretinismo nacional. Solo un buen consejo para el régimen: no se crean todo lo que les dicen. En serio: ¡Las van a pagar!

Por eso Venezuela: ¡No te sigas dejando joder! ¡Vamos a ponerle fin a esta VAINA!

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